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jueves, 5 de mayo de 2016

Capítulo 9. Transformación: forjando nuevos lazos



Un niño sin disciplina es un niño sin amor.
Mr. Rogers

Mi esposa Courtney creció en la familia Americana perfecta. Se tomaban de las manos en la mesa durante la cena y rezaban antes de comer. No estaba seguro que ese tipo de cosas pasará actualmente fuera de los programas de televisión, pero yo lo vi con mis propios ojos después de conocer a la familia de Courtney.

Ella es “irish” y todos los hombres de su familia se han dedicado a trabajar en leyes. Todos trabajan duro y juegan duro. Cada miembro de la familia, hombre o mujer, practica al menos un deporte con gran intensidad, lo cual les ha permitido crecer de forma individual y como familia. Courtney era grandiosa en el soccer y eventualmente se convirtió en la capitana de su equipo universitario, llevándolos a los 4 finalistas durante su último año. Además de ser sumamente competitiva en el soccer, ella es muy bonita, tranquila y de trato fácil… de otra forma no podría haberse relacionado conmigo.

Courtney y yo tenemos cuatro hijos. Al momento que escribo esto, Jack tiene 7 años, Charlie 5, Catherine 4 y Alexandra 9 meses. Sabíamos que queríamos una familia grande y fuimos cuidadosos para planearla y crearla. Ahora que estamos rodeados de niños, tenemos un plan familiar con metas. Por ejemplo, queremos enseñar a nuestros hijos idiomas además del inglés desde pequeños, cuando sus cerebros están más receptivos para aprenderlos. Jack y Charlie están aprendiendo mandarín. Además Charlie, nuestro hijo de cinco años, ya ha nadado una milla (usando chaleco salvavidas por supuesto). Ellos hacen dos horas de kung fu al día y Jack esquía 50 días al año. Catherine ha realizado series de 300 burpees. Hemos tratado de que Alexandra haga burpees, pero hasta ahora lo más que ha hecho son eructos.

Courtney y yo estamos muy conscientes que alguno de nuestros hijos puede ser “sobre-exigido” y por lo tanto, rechazar alguna actividad – en cuyo caso nuestra estrategia sería retroceder. Ya que podríamos provocar que en vez de que dominará alguna actividad, podría perder el interés en ella.

Cuando empezamos a chapotear en el agua durante alguna sesión de nado, simplemente pregunto “¿quieres parar?” siempre les digo que pueden alcanzar su meta en alguna otra ocasión. Son chicos inteligentes, y mientras más saben sobre la dificultad de realizar determinada actividad, se sienten más orgullosos de tener éxito en ella. Con el idioma, nuestra política es simple: puedes ver tanta televisión como tantas horas practiques mandarín.

Nuestra teoría es que los niños inherentemente se quieren mejorar a sí mismos, creemos que ese es su estado natural. Si mandas a los niños afuera para su recreo, ¿qué ocurre? Ellos trepan, se columpian, y dan vuelcos por la pura alegría de disfrutar sus movimientos. Piensa cuando eras niño. Estabas muy a gusto metiéndote en los charcos, no los rodeabas; alegremente saltabas sobre ellos para salpicarte. Los niños a los que no se les ha hecho lavado de cerebro con los videojuegos y la media electrónica salen a jugar, explorar y ensuciarse. Se pueden poner en posición de cuclillas para cavar en la arena con impecable flexibilidad y equilibrio.

Los niños también se quieren mejorar mentalmente, si los dejamos. Desafortunadamente, los llevamos en otra dirección. Ellos gravitan hacia el sillón en una edad en la que deberían estar disfrutando del aire fresco y de los rayos del sol.

En esta era de los videojuegos y de los teléfonos inteligentes y de las iPads, tendemos a darles a nuestros niños una pantalla, es decir, la niñera del siglo XXI, lo cual provoca que se vayan entorpeciendo sus impulsos naturales para ser seres activos. El decaimiento de la actividad física entre los niños y los jóvenes es un fenómeno mundial. En un estudio reciente realizado por investigadores en Nueva Zelanda, se encontró que entre las edades de 3 y 5 años, la actividad física disminuye en casi la mitad, una disminución que se mantiene hasta los 7 años, el cual fue el punto final del estudio. En otro estudio reciente en Inglaterra se encontró que la actividad física disminuye entre los jóvenes británicos durante su adolescencia. Así que durante los años cuando se obtiene la formación para toda su vida, los chicos son más sedentarios y menos activos, lo cual daña todo, desde su salud hasta su autoestima.

Por supuesto, este no es el estado natural del ser humano. Dentro de cada uno de nuestros cuerpos y mentes, desde el momento que nacemos hasta el momento de nuestra muerte, existe un instinto que nos impulsa a desarrollarnos, a evolucionar, a dominarnos, a desarrollar todo nuestro potencial, y naturalmente corregir nuestro camino cuando nos equivocamos, cuando nos perdemos. Este hecho se llama transformación, y cualquiera que ha visto a un bebe de dos años aprendiendo a subir y bajar escaleras ha presenciado este concepto en acción. El niñito va a determinar la forma en la que subirá y bajará las escaleras, no porque nadie le haya dicho como, o porque quiera ponerse en forma, como en las escaleras del gimnasio.

De hecho, un niño de dos años ni siquiera tiene la capacidad de “intención consiente” en esta etapa de su desarrollo. Probablemente un niño de esa edad se caiga y empiece a llorar, pero en poco tiempo lo volverá a intentar, y mostrará algún gesto de orgullo en su rostro con cada pequeña victoria. Los niños rechazaran las manos de alguien más a menos que estén inestables para el siguiente paso, en cuyo caso solo las tomarán para seguir avanzando. Este deseo por dominar una tarea, incluso frente a verdaderos retos y trabajo duro, es increíble cuando se observa.

Piensa también en un niño más grande en el parque de juegos. Ellos corren, saltan, ríen y juegan con la pelota. Están en los pasamanos, las escaleras, balanceándose en los columpios, saltando de alturas casi mortales, caminando por la viga de equilibrio, e insisten hasta que dominan la hazaña en turno. La única recompensa es el placer que viene por completar algo nuevo. Se divierten con lo que su cuerpo puede hacer y expanden sus límites de forma natural hasta que conquistan el nuevo obstáculo. Caídas, moretones, raspones – si no son serios – se convierten en insignias de valor, marcas de que tan duro han jugado y como se han exigido a sí mismos.

Cuando éramos niños, queríamos ser populares, buenos en los deportes, tener buenas calificaciones, recibir la aprobación de nuestros padres. Pero no necesariamente sabíamos cómo lograrlo. La respuesta a todos estos deseos generalmente se reducía a esforzarse mucho. Practicar más horas, estudiar más horas, poner más esfuerzo para cambiar tus hábitos.

Casi todos los que he conocido tienen el deseo de mejorar su vida en algún aspecto. Así que si quieren mejorar sus vidas, ¿Por qué no lo hacen? He entrenado a cientos de personas que se la pasan diciendo algo como lo siguiente:

“Quiero estar en mejor forma”

“Quiero bajar 20 libras”

Estas personas me han contado historias sobre cómo han probado tal programa de ejercicios, o tal dieta y como no les ha funcionado. Así que me pregunto ¿Por qué han fallado muchos de estos individuos al tratar de alcanzar sus metas?

No es normal en nuestra sociedad salir a correr en la mañana de domingo y llevarte a ti mismo al punto donde el dolor se te note en la cara. De forma similar, no es normal para un ejecutivo levantarse en la mañana y realizar 100 burpees. No es normal, hacer eso, a menos que quieras ponerte en forma para un evento especial, o a menos que estés entrenando para una meta especifica.

Es por eso que siempre le digo a la gente: “solo inscríbete. No te preocupes si estas en buena forma – solo inscríbete”. Cuando la gente se inscribe a una Spartan Race, empiezan a entrenar duro. Están motivados por completar la carrera, así que empiezan a exigirse hasta quedar agotados durante su entrenamiento. Es normal entrenar realmente duro antes de un evento, así que por eso lo hacen. Y cuando llegan al evento, están en la forma en la que ellos esperaban estar, y son tan capaces de cruzar la línea de meta como cualquier otro en la línea de salida.

No puedo contar el número de personas que he convencido para inscribirse para una carrera quienes quedan enganchados y transformados. Una amiga – a quien llamaremos Sabrina – se divorció recientemente, empezó a subir de peso, y estaba empezando a experimentar una especie de depresión. Le tomó algún tiempo convencerse para inscribirse, pero apoyada por sus amigos, finalmente mordió el anzuelo. Una vez que Sabrina se inscribió, la magia apareció: entrenaba diariamente, hizo nuevos amigos, se comprometió con un nuevo propósito y mucho más.

Para entender porque algunas personas tienen éxito y otras no, debes dar un vistazo a sus supuestos de lo que es normal. Estos supuestos conducirán su motivación. Para alcanzar más, la gente debe cambiar su perspectiva. Deben cambiar su marco de referencia.

Piensa en un adolescente que quiere obtener mejores calificaciones. Por la noche, el piensa que es normal hacer la tarea durante una hora y jugar videojuegos durante dos horas. ¿Qué pasaría si de repente el piensa que es normal estudiar durante cuatro horas en la noche?

El chico que quiere ingresar al equipo de basquetbol – piensa que es normal practicar una hora diaria después de la escuela, incluyendo 100 tiros libres. ¿Qué pasaría si de repente pensara que es normal practicar durante 3 horas al día y realizar 500 tiros libres de práctica?

Cierto es que, nuestros chicos tendrán muchas más ventajas respecto a otros, al igual que otros niños asombrosos no. Por ejemplo, MathiasVescelus. Él ha sido un luchador toda su vida. Cuando él tenía tres meses de edad, perdió ambos ojos debido al retinoblastoma bilateral, un tumor cancerígeno muy raro. Cuando él tenía tres años de edad, uno de sus hermanos terminó una Spartan Race. Mathias estaba determinado para completar una también. Le tomo un año de preparación, y para cuando tenía 4 años, el completo una Spartan Race para niños en Indiana. Fue un evento épico para la familia completa, uniéndolos más como familia.

Hay fases por las que tendrás que pasar cuando experimentas una transformación, y las puedes usar para agregar inercia a tu progreso.

Fasde1) Cuando te estas transformando, entras en una fase obscura donde te sientes como si estuvieras frente a una pared o miedo. Eso es por lo que mucha gente busca los eventos de ultra resistencia y obstáculos – hay una atracción a esta fase obscura incluso a pesar de que sea difícil superarla.

Si no puedes pasar algún obstáculo, si te quedas atorado, teniendo serios problemas, miedo, cansancio, te habrás topado con una fase obscura. Esto pasa cuando invitamos amigos a los bosques donde no hay camino. Para mucha gente, da miedo al principio pero después se vuelve liberador.

Fase 2) La segunda fase involucra encontrar una posición cómoda. Es fácil emerger de la fase obscura y sentirte más cómodo si otros están a tu alrededor y trabajan por la misma meta. Es por eso que Spartan Race es tan poderosa: estas con otras 10, 000 personas haciendo la misma cosa y saliendo de la obscuridad, incomodidad, del lugar que te ha mermado al pasar obstáculos.

Fase 3) La tercera fase es el dominio. Has conquistado algún reto, o al menos ya viste que es posible lograrlo, así que no has tenido suficiente de ello.

TODOS PARA EL EQUIPO

El espíritu de pelea necesita ser reavivado en todos nosotros. Spartan Race es un ejemplo de un lugar donde esto puede ocurrir. Sin embargo, hay lugares y eventos donde el espíritu de equipo es mucho más importante. Los equipos Spartan Race se mantienen unidos, se animan unos a otros, alcanzan una buena posición y luego ayudan a los demás cuando tienen problemas para superar algún obstáculo. Ese es uno de los aspectos más asombrosos de la carrera. La camaradería entre los corredores Spartan es algo único que veras en el mundo de la resistencia, deportes profesionales, o corporaciones americanas. Tal vez solo el ejército ofrezca algo parecido.

Cathy Bergman de 55 años y sus amigos ofrecen una prueba viviente de esta mentalidad de equipo. En el otoño de 2011, una amiga de Cathy corrió una Spartan Sprint en Nueva York y le envío a Cathy fotos de su experiencia. Cathy recuerda, “Aunque estar arrastrándose a través de lodo debajo de alambre de puas no es uno de los pasatiempos favoritos de la mayoría de las mujeres a mitad de sus 50´s, a mí me pareció muy divertido”.

Cuando visitó el sitio web de Spartan Race, notó que había una Spartan Sprint programada para junio de 2012 en MontTremblant, Quebec, a unos 15 minutos de su casa. Ella decidió intentarla, pero incluso con un año de preparación, este era un gran reto. Ella estaba fuera de forma y lo había estado por mucho tiempo, así que sería difícil intentarlo ella sola sin apoyo, correr una carrera de obstáculos ella sola. Así que encontró a un entrenador personal que la ayudo a entrenar y a comer de forma saludable. Además, ella recluto a 13 amigas y vecinas para formar un equipo para la carrera. Estas damas se hicieron llamar DomaineAlarie Spartans.

Una sección de su propiedad que en años pasados había sido el lugar para los días de campo familiares se convirtió en un campo de entrenamiento espartano. Un poco más de una docena de mujeres de mediana edad empezaron a entrenar como si estuvieran en las fuerzas especiales. Cathy describe lo que ocurrió de la siguiente manera: “fin de semana, tras fin de semana, amigas y vecinas se arrastraban sobre sus estómagos debajo de redes, arrastraban llantas sobre la arena, cargaban pesas, lanzaban jabalinas, hacían lagartijas y dominadas, corrían de un orilla de la playa a la otra, trabajando en cardio y resistencia con la finalidad de prepararse para la carrera que estaba por llegar”.

En la línea de salida de la carrera, Cathy pesaba 125 libras, 170 libras menos de cuando inicio. En otras palabras, ella ya había ganado incluso antes de que la carrera empezara. Al final de la carrera, “estábamos enlodadas, ensangrentadas, y mojadas de la piel, pero nada desalentó el regocijo de nuestro viaje a Sparta. Habíamos estado en Sparta y la habíamos dejado con una sonrisa, aprendimos que esa no fue la línea de meta que contaba, solo fue la línea de meta y la hermosa amistad que forjamos durante el camino”.

En realidad, todo mundo quiere ser exitoso, como Cathy y sus compañeras lo fueron. Pero mucha gente no sabe cómo empezar. Las carreras Spartan son como un parque de juegos para adultos, uno que puede despertar esta fuerza primitiva de transformación dentro de todos nosotros. Muy seguido, el pulso de transformación dentro de los adultos crece cuando nos desmayamos de agotamiento, una dieta pobre, fracasos, críticas, impotencia y rutinas que están dañándonos en vez de ayudarnos.

Varias características de las carreras Spartan que despiertan la transformación:

1.      Reconectar con nuestros cuerpos, un efecto lateral el cual puede despertar nuevamente la respuesta sexual.

2.      Alcanzar el dominio de algo, lo cual genera confianza, armonía y concentración.

3.      Conexión con otros, debido al bien ser, serenidad y dominar hace más fácil amar, más fácil apoyar nuestra familia, amigos y comunidad, y hace más fácil hacer el mundo un mejor lugar.

No puedo sobre-estimar la importancia del dominio. Tal vez recuerdes que el trepar las cuerdas de la clase de educación física en la educación primaria. Tal vez no lo hayas podido lograr desde entonces. No es fácil, en parte porque tu cuerpo es mucho más pesado que cuando estabas en la primaria. Para cuando te enfrentas a este obstáculo en la carrera Spartan, es probable que ya estés bastante cansado debido al lodo y a otros factores. La cuerda cuelga sobre una poza de lodo, así que el primer impedimento, especialmente en días fríos, es mantener tus manos secas; de otra forma se te pueden acalambrar mientras te sujetas de la cuerda, la cual es de una pulgada de ancho. A pesar de ello, tienes que trepar lo más alto que puedas, aferrándote a la cuerda y luego apretar tú core para elevar tus rodillas. La cuerda vertical es un buen test de tu resistencia muscular. Si cualquier músculo cede antes que llegues a la cima y toques la campana, entonces es probable que venga seguido de una caída y te des un chapuzón en la poza de lodo. Si eso ocurre, en Spartan Race en vez de ofrecer una mano de apoyo, les otorgamos una penalización: 30 burpees más.

Jalar tu propio cuerpo sobre la tierra y desafiar la gravedad mientras cuelgas de una cuerda delgada es tremendamente liberador. Dominar un obstáculo como la cuerda vertical conduce a fortalecer al autoconfianza para enfrentar el siguiente reto, con emociones positivas como el orgullo y la auto apreciación. Con esas emociones positivas se nutren la autoestima saludable y el bienestar sin caer en la arrogancia. Cada cuerpo se encuentra durante la Spartan Race con algo que no puede hacer bien. Al menos en ese momento.

La cuerda vertical es el obstáculo que da más problemas. Desde temprana edad, tuve problemas con las dominadas, incluso para poder llevar mi cuerpo por encima de las vallas. La mayoría de las personas que dominan la cuerda usan sus pies para afianzarse en cada posición mientras usan sus manos para alcanzar una posición más alta. Nunca he dominado el agarre con los pies, y siempre confío en la fortaleza de la parte superior de mi cuerpo. Como en cualquier otra cosa, he estado practicando para dominarlo. Me gusta concentrarme en las cosas de la vida que no hago bien, mis debilidades y deficiencias, así que la cuerda vertical se ha convertido en parte de mi rutina diaria.

Finalmente, las carreras Spartan nutren y expresan un sentido de comunidad ya que se ofrece apoyo a quien encuentra sus límites. En la pared de 8 pies, a doce millas en una Spartan Beast, encontraras a gente impulsando, levantando y ayudando a otros a pasarla, y después reciben ayuda en respuesta. Encontramos el valor para ir al límite de nuestras capacidades solo cuando no dejamos que el miedo nos limite. Para esto, necesitamos confiar que habrá ayuda cuando la necesitemos, así que no perdemos el vigor por miedo al fracaso. Estos elementos permiten a los individuos que se comprometen a una Spartan Race a experimentar una especie de empoderamiento y victoria que sirve de combustible para más energía, determinación y una alegre exploración. Y eso les permite compartirlo. Es contagioso.

Cuando los Spartans se reúnen en la línea de salida, no son competidores. No son extraños. Son Spartans. Son parte de una nueva familia, un nuevo equipo, donde todos sus miembros luchan por ser mejores en mente, cuerpo y espíritu. Mira alrededor y veras diferentes colores de piel, diferentes edades, diferentes estilos de ropa y diferentes formas de cuerpo reflejando diferentes tipos de condición física. Y cuando la carrera inicia, todos están juntos en ese reto. Cuando corres un maratón o una carrera de 10 k, tal vez lo haces con amigos, pero no ayudas a los otros. En Spartan Race, pueden ayudar a amigos, compañeros de equipo, o completos extraños a pasar los obstáculos. Los Spartans se ayudan unos a otros, y ningún Spartan se queda atrás.

Si Spartan Race parece difícil para alguien sin limitantes físicas, debería ser imposible para alguien en silla de ruedas. El terreno difícil puede ser difícil de navegar, el lodo impenetrable. ¿Y cómo diablos vas a trepar un muro engrasado o pasar por debajo de un alambre de púas? Sin un equipo que te ayude, podría sonar imposible.

Michael Mills es una parapléjico T-12, víctima de una colisión con un conductor ebrio en 1993. En un instante, su universo entero cambio. El conservo el control de sus manos y brazos, así como de su tronco, pero perdió la mayoría del uso de sus piernas y los flexores de la cadera. Nadie lo habría culpado si hubiera abandonado las esperanzas de vivir los días que le restan, amargado por todo lo que pudo ser. En vez de eso, está participando en carreras de sillas de ruedas desde 1996, compitiendo en más de 160 carreras, incluso representando a los Estados Unidos en eventos internacionales.

Mills decidió en agosto de 2012 inscribirse en una Spartan Race programada en Conyers, Georgia, el 9 de marzo de 2013. Esa no fue una decisión que hizo o un compromiso que hizo por casualidad. El recuerda, “estaba muy asustado a la hora de presionar el botón de pago. Sabía que cuando lo hiciera ya no había marcha atrás. La idea de hacer algo que nunca antes había hecho, me aterrorizaba, pero al mismo tiempo estaba emocionado por embarcarme en una nueva aventura para deportes de discapacitados”.

Sin embargo, los eventos de resistencia no eran la única preocupación de Mills. Él trabaja 8 horas al día para mantener a su esposa y familia, así que el necesita presionarse en sus entrenamientos antes y después del trabajo, para dejar tiempo para ser buen padre y esposo. De alguna manera, él lo ha logrado. Él dice “una vez que inicie a entrenar para la Spartan Race, encontré algo más profundo dentro de mí que no sabía que tenía”. “Es más fuerte que la fuerza de voluntad y la determinación”.

Como parte de su preparación, Mills se convirtió en la primera persona paralizada en trepar la Stone Mountain en Georgia, enfrento la montaña junto con un equipo de compañeros Spartans. La subida tomo 4 horas desde que Mills empezó a arrastrarse sobre sus manos y rodillas. Esto no es algo que puedas hacer solo, es sobre algo que es más grande que tú. Los Spartans no dejan a nadie atrás. Es grandioso exigirte a ti mismo, pero es incluso más grandioso competir con amigos y conocidos para alcanzar un nuevo nivel.

Cuando corres con un equipo hay un nuevo factor psicológico a considerar. Habrá momentos cuando los miembros de tu equipo sean más fuertes o más débiles que tú. Esta dinámica probará tu habilidad de ser racional y apoyar y mantenerte concentrado en los beneficios del equipo. La total dedicación a tu equipo es tan importante en la vida como en la carrera.

Mills me dijo, “cuando veo algo que parece difícil, me invita a querer hacerlo, mi miedo me deja, mi ansiedad se convierte en motivación y sé que este será mi año para realizar cosas asombrosas”.

LA IMPORTANCIA DE LA FAMILIA

Con nuestro énfasis en la responsabilidad personal y el trabajo en equipo, podría no ser una sorpresa que la Spartan Race enfatice en la familia. Una familia que vive bajo el código espartano permanece reunida. Los huesos se fortalecen después que se estiran. Es por eso que tenemos eventos que están orientados a la familia y hay un lugar para hombres, mujeres y niños para compartir una sana experiencia para pasar obstáculos juntos. Queremos familias que lleven a casa la experiencia y después vivan de acuerdo a ella.

En caso de que te estés preguntando, mis hijos han corrido al menos una versión junior de las Spartan Race. Y también lo han hecho los hijos de Andy. Quiero que disfruten todas esas ventajas intelectuales y físicas durante el resto de su vida. Los niños por si mismos de repente no van a decir, “¿sabes qué? Vamos a salir a cazar y atrapar animales. Tenemos que ir a entrenar durante dos horas en vez de jugar juegos en línea”. La clave es motivarlos sin exigirles demasiado, lo cual causaría que fueran en otra dirección en reacción a ese tipo de disciplina. Si presionas demasiado, se revelan y harán lo opuesto. Este reto es la más delicada línea de equilibrio. Demasiado hacia un lado o al otro hará de tus hijos y del mundo un lugar diferente.

Cuando educamos correctamente, terminamos con niños como Ella Kociuba. A sus 13 años, sufrió un accidente al montar caballos que le fracturó su espina dorsal. Con una cirugía que revelo un problema más serio, los doctores le prometieron que volvería a ser “normal” pero los deportes y las competencias estaban fuera de su alcance. Pero la joven y competitiva jovencita no quiso escuchar nada de eso. En vez de disminuir su actividad física debido a sus lesiones, ella decidió intentar una Spartan Race. Esto la ha transformado mental, emocional y físicamente. Se convirtió en la atleta que jamás hubiera sido. Finalmente se dedico hacer periódicos y se convirtió en la campeona que siempre soñó ser.

Los padres forman a sus hijos, y el ser padre me ha cambiado en muchos sentidos también. Con estas carreras de resistencia, no importa quién eres, esa vocecita en tu oído. Conmigo, ahora, no es solo “no puedes hacer esto”; solo ríndete; detente y ve por una cerveza”. Ahora hay una personita que empieza a decir, “Gee, ¿qué has estado haciendo afuera cuatro horas?” eso es un duro argumento que enfrentar. Para que tienes hijos, si no vas a estar con ellos… bueno ese es un argumento ante el cual voy a perder siempre.

Todos los que tienen hijos tiene que trabajar e ingeniárselas para equilibrar, pero al final del día, no puedes regresar el tiempo de tus hijos. Soy un gran creyente en hablar con los viejos y absorber tanto conocimiento como pueda de aquellos que ya lo han vivido. Mi amigo Al, quien pasa de los 70 ahora, me ha ayudado como guía durante los últimos 20 años de mi vida. Siempre parece estar en lo cierto, como suele pasar siempre con los viejos. Él siempre me decía, “no pierdas ninguna oportunidad de pasar tiempo con tus hijos. Lo lamentaras y ya no podrás hacer nada al respecto”. Solo pregunta a cualquiera que tenga hijos mayores – y todos dirán, “pasa tiempo con tus hijos. El tiempo pasa realmente rápido”.

Como cualquier otro, aunque, tuve que adaptarme a las numerosas demandas de mi vida – mi familia, mi negocio, mi matrimonio – y también hacer tiempo para mi propia salud, como siempre lo he hecho. Y como siempre lo haré. El marco de referencia es un poco diferente. Y soy un Spartan. Me adapto.

La comunicación siempre ha sido un tema central para el estilo Spartan. Correr en equipo requiere una comunicación clara y precisa. ¿Puedes imaginarte subir al Monte Everest con un equipo con el que no te comunicas bien? A través de una comunicación abierta, aseguramos que estamos informados adecuadamente y consientes de cómo están los otros miembros del equipo. En las Spartan Race, estamos yendo a nuestros límites, y cuando hacemos eso, la comunicación con otros se convierte en algo más crítico.

No puedes formar – no puedes liderar, por períodos – si no te comunicas. Así que aquí están lo que llamamos los “principios de comunicación Spartan Up!”:

Escucha activamente. La mayoría de la gente podría beneficiarse de hablar menos y escuchar más. Siempre puedes aprender de la experiencia de otras personas, pero primero tienes que escucharlas. El escucharlas es un gesto de respeto, y eso muestra que valoras lo que la otra persona dice. Algunos argumentan que esa es la razón por la que tenemos dos oídos y una boca.

Agrega valor. En cualquier situación, podemos mejorar o disminuir de la experiencia de aquellos que nos rodean. Nosotros podemos ayudar a limpiar los trastes, manteniendo un ojo en los chicos, sonriendo y manteniendo una energía positiva en la habitación. La gente te regresará la invitación si ellos disfrutan de su propia experiencia como resultado de nuestra presencia.

No te quejes. Nada productivo viene de las frases “esto apesta” o “mi maldita vida”. Cuando nos quejamos, estamos poniendo implícitamente la responsabilidad por nuestra situación en alguien más y los maldecimos por nuestra desdicha. Si la situación podría ser mejor, nosotros tomamos la responsabilidad por ello y nos proponemos para generar soluciones para mejorar la situación.

Informa pero no órdenes. Nosotros sabemos que es lo mejor para nosotros, pero nunca podemos realmente saber que es lo mejor para otra persona. La vida es complicada, y a veces es difícil saber la mejor ruta de acción. Compartir información libremente, permite a la gente decidir su propio destino. Permite que cada quien tomé la responsabilidad de su propia felicidad.

Obtén lo mejor de los demás. Podemos animar a gente a ser la mejor persona que pueda ser dándoles crédito por lo que hacen bien, y también diciéndoles como nos inspiran, explicándoles como nuestras vidas son mejores debido a ellos. Siendo su apoyo, podemos ayudar a otros a construir auto confianza, para alcanzar más en la vida, realizar su potencial completamente. Vivir una vida Spartan significa expresar el máximo potencial de tu persona completamente.

Se abierto y receptivo. Ver el mundo desde la perspectiva de alguien más puede cambiar nuestras creencias, y eso es algo muy bueno. Para expandir nuestros horizontes, necesitamos tener la voluntad de tratar nuevas cosas y explorar nuevas creencias.

Sonríe. Se feliz. Sonriendo, le recordamos a otros, “que no todo es tan malo, que todo estará bien”. Si destilas felicidad, estamos diciendo: “somos agradecidos por estar donde estamos y con la gente que está a nuestro alrededor”.

He intentado tantas Spartan Race como he podido, y saludo a tantos corredores como puedo, mirándolos a los ojos y animándolos. Es mi forma de conectar con ellos, y eso significa mucho, tal y como lo he dicho. Siento que obtengo más de estas interacciones de lo que los corredores piensan.

Investigadores han explorado los beneficios de practicar la gratitud en la vida diaria y al enfrentarse a las penas. Construir una buena actitud nos puede ayudar a enfrentar y superar retos y puede ser una parte esencial de la preparación mental para una carrera de resistencia. Incluso en los peores momentos, encuentra algo por lo que estar agradecido (por ejemplo, cuando mis piernas me queman significa que soy lo suficientemente fuerte para soportar este nivel de esfuerzo; al menos no estoy cargando un costal de cemento de 60 libras) nos puede ayudar a pasar el mal rato, reforzar la resistencia, agiliza el cerebro con todos los neuroquímicos relacionados con las emociones positivas.

Bob Emmons, un profesor de psicología de la Universidad de California – Davis ha investigado la gratitud como concepto. Ha encontrado que la gente que tiene gratitud diaria práctica también:

·        Experimenta constantemente más emociones positivas.
·        Se siente más alerta, energético, entusiasta, vivo.
·        Duerme mejor.
·        Tiene una presión baja.
·        Es más probable que complete metas personales.
·        Es más probable que se ejercite y se adhiera a un programa de auto mejoramiento como bajar de peso.

Somos una cultura que se ha vuelto miope. El chicle de hierbabuena tiene un rico y alegre sabor (durante tres minutos), pero masticarlo una y otra vez entorpece tus papilas gustativas hasta que ya no puedan distinguir los sutiles sabores del buen vino. 

Quiero estrechar la mano del equipo Cassini-Huygens, un viaje al espacio tripulado enviado a Marte; ellos realmente muestran lo que significa dominar la prueba de la galleta. Imagina si cada palabra que dices toma una hora en llegar al oído de la persona con la que estás hablando, y luego le toma otra hora mover su cabeza para decirte que entendió lo que le dijiste. Esa fue la situación entre estos chicos y el astronauta; y si algo es paciencia, eso es. Ellos iniciaron a construir la nave en 1977 y la lanzaron en 1997, y la misión primaria fue completada en 2008. Mucha espera, pero una rentabilidad enorme.

Esto no es solo un problema individual; es un problema global con enormes implicaciones para la humanidad y el destino de nuestro planeta. En un macro nivel, varios ejemplos de “tomar la galleta ahora” han ocasionado desastres regionales, nacionales y globales. Considera la epidemia mundial por la bolsa de plástico, o el gran parche de basura del pacifico, una masa flotante de basura plástica del tamaño de California. Gente y corporaciones alrededor del mundo “tomaron la galleta ahora” mediante el uso y el desecho de bolsas plásticas, y productos desechables, contaminando el ambiente como consecuencia.

En contraste, muchas tribus de indios americanos creen en limitar el crecimiento de su población con la finalidad de no sobrecargar su ecosistema. La opción de “tomar la galleta hoy” podría multiplicarse y consumirse tanto como lo desees ahora y lidiar con las consecuencias mañana.

Menos es más. Específicamente, menos basura es más. Las cosas te pertenecen, tú no perteneces a las cosas. Solo mira a Spartan Race Inc. Es un buen negocio. Es emocionante, está integrado por asombrosos Spartans, y es increíblemente gratificante que estemos cambiando vidas. Pero también son días de 20 horas, con cientos de correos electrónicos y llamadas telefónicas. ¿Es esa una forma de vivir? Si crees en el sueño americano, tener una gran casa es el camino a la felicidad. ¿De verdad? Impuestos, mantenimiento, limpieza, reparaciones… créeme, eso no crea felicidad, solo te hará trabajar más para pagar las facturas. Además, todo lo que ves como “equivocado” con la casa o las cosas en ella pesan sobre ti. Piensa sobre lo libre que te sientes en vacaciones - ¿Por qué? Porque no eres dueño del cuarto de hotel o del auto que rentaste, y no estas preocupado por todas las cosas que dejaste en casa. ¿Están encerradas? ¿Rotas? ¿Necesitan ser limpiadas?

Estamos en el planeta durante un muy corto tiempo, y esa es nuestra más preciada herramienta: nuestro tiempo. Y de acuerdo a ello, necesitamos maximizar nuestro tiempo aquí, preocupándonos menos por todas las cosas que hemos acumulado, y mantenernos más saludables haciendo grandes cosas cada día. También queremos ser buenos administrando nuestro planeta. Estas dos cosas – criar a los niños y proteger el ambiente – están íntimamente conectadas en nuestra mente. Queremos criar buenos chicos que crezcan respetando y preservando el mundo natural, pero también pensamos que es nuestra responsabilidad brindarles un mundo del que hemos cuidado con lo mejor de nosotros.

Así que ¿cuáles son las grandes cosas para hacer cada día? Invierte en la gente que está a tu alrededor. Las relaciones espartanas son fuertes. Constrúyelas fuertes y mantenlas así. Invierte en el desarrollo de la auto conciencia y el auto dominio. Toma ventaja de las oportunidades para aprender todo el tiempo. Descubre las causas de lo que realmente te importa y encuentra la forma de realizarlas. Actúa de acuerdo a tu conciencia. Lidera a través de tus acciones y tu carácter. Una verdadera vida espartana inicia con una condición física total, pero también abarca la salud emocional e intelectual.

La vida espartana es tan simple –  o tan difícil – como aplicar tu sentido común. Lanza las normas por la ventana. Para la mayoría de la gente en nuestra cultura contemporánea occidental, lo “normal” es lo fácil y lo que provee gratificación instantánea. La comida rápida es normal, consumir alcohol es normal, no ejercitarse es normal, usar atajos es normal, mirar la TV durante horas al día es normal, ser infieles es normal…

El sentido común te dice que esa definición de normal no es saludable, es insatisfactoria y degradante. Así que manda al demonio lo “normal” y sigue tu sentido común. Ejercita tu cuerpo, corazón y mente.

Lección de vida No. 4 Spartan Up!: Da cuando es necesario, sin importar el costo

Muchos años atrás, cuando un amigo trabajaba como voluntario en el hospital, llegue a conocer a una pequeña niña llamada Liz quien padecía una rara enfermedad que amenazaba su vida. Su única oportunidad de recuperarse parecía ser una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien milagrosamente había sobrevivido la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla.

El doctor le explico la situación a su hermanito y le pregunto al niño si le quería donar sangre a su hermana. Mi amigo dijo que titubeo solo por un momento antes de tomar un respiro profundo y decir “Si, lo haré si eso salva a mi hermana”. Conforme la transfusión se realizaba, él estaba recostado en la cama al lado de su hermana y le sonreía, así como todos lo hacíamos, viendo como la cara de la niña recobraba su color. Después la cara del niño se puso pálida y  su sonrisa se descompuso. El miro al doctor y le pregunto con voz temblorosa, ¿ahora es cuando voy empezar a morir? Siendo tan joven, el niño había entendido mal al doctor, él pensó que tenía que darle toda su sangre a su hermana para salvarla.














lunes, 2 de mayo de 2016

Capítulo 7. Moviéndose entre las montañas




La oportunidad es pérdida por la mayoría de las personas solo porque viste con ropa de trabajo, y peor aún, se ve y se siente como trabajo.
 Thomas Edison

No construimos una Spartan Race en una superficie completamente plana por muchas razones. Las más importantes son porque no es divertido y porque así es difícil probar tus límites. A la mayoría no le gusta subir una colina, ni siquiera para apreciar la vista desde arriba. Las subidas que llevan a tu corazón a latir al máximo son una parte importante en cualquier carrera Spartan. Algunas subidas son más pronunciadas y más exigentes que otras, pero todas, están ahí como retándote, casi burlándose de ti. Puedes practicar todo lo que quieras en la banda eléctrica incluso con inclinación, pero correr cuesta arriba en una montaña nunca podrá igualarse dentro del gimnasio. Incluso a los atletas consagrados les costará mantener el paso, empezarán a disminuir su velocidad, incluso algunos hasta empezarán a caminar. Hemos visto atletas de todos los niveles detenerse debido a los terrenos tan difíciles que colocamos en las Spartan Race.

La vida en muchos sentidos se comporta de la misma manera. Una genética pobre es como una montaña, la escuela es como una montaña. Un despido es como una montaña. Un disco desviado en tu espina dorsal es como una montaña. La muerte de algún familiar es como una montaña. La quimioterapia es como una montaña. Esclerosis múltiple es como una montaña. Y estas montañas se nos presentan una tras otra. Algunas nos seducen lentamente, otras nos aterrorizan inmediatamente, y nunca dejan de llegar. Es por eso que cada Spartan Race demanda que subas montañas y conquistes obstáculos – porque la vida hace esto para darnos nuestra lección. El rechazo que recibí la primera vez que aplique para entrar a Cornell me impacto, pero los fracasos como ese son importantes en la vida, incluso aunque no los superes en esa ocasión. Nos vuelven humildes. Nos enseñan lecciones. Sin ese fracaso, yo no habría puesto a trabajar mi trasero al máximo durante los siguientes dos años para entrar a Cornell. El fracaso puede ser tu más grande activo si lo utilizas para seguir adelante y desarrollarte. Puede ser un motivador increíble, y cuanto antes aprenda la persona la lección, más lejos puede llegar.

Por otro lado, desertar en una carrera genera una recompensa inmediata. Cuando te decepcionas y abandonas la carrera, y prefieres estar en tu cama, quizá se sienta fabuloso durante algunas horas. Es la misma recompensa momentánea cuando abandonas algún trabajo difícil o una relación demandante. Wow te dices a ti mismo. Pero ese fracaso puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza con los años. Y por el contrario, una persistencia continua te lleva a la línea de meta y todo lo que ello representa. Aprende a disfrutar la vida “haciendo”, y después te encontrarás no solo aprovechando cada día, también te mantendrás productivo y feliz cuando vengan las partes complicadas en tu trabajo o en tu vida.

Los “buenos” fracasos nos vuelven humildes ya que nos dan lecciones valiosas. Vamos a decir que te preparas increíblemente bien para un evento en tu vida, pero no pudiste anticipar que podría pasar. ¿Cómo lo enfrentarás? Piensa en las esperanzas olímpicas que entrenan toda su vida y durante los juegos Olímpicos tienen un mal día. La actitud en la vida, lo es todo. Con la actitud adecuada, puedes conquistar todas esas montañas, no importa que el terreno sea brutal.

¿La actitud puede enseñarse? Basado en mi experiencia observando a muchas personas triunfar solo por el hecho de retarse a sí mismas, mi respuesta es sí. La forma de mejorar tu actitud es empujarte a través de la adversidad. Una vez que te has visto en el lado obscuro, puedes pasar por la fase obscura de inicio a fin, y cualquier cosa después parece más brillante, más que esperanzador. Cada vez que me siento incomodo, digo: “podría ser peor. Podría estar congelándome en Alaska o rodeado por tiburones”. Cada vez que algo te esté molestando de repente ya no parece ser tan malo. Ya que esto también pasará.

Toma por ejemplo, una mujer que es terriblemente obesa. Blair Christie hasta hace poco, en 2009, se la pasaba sentada en el sillón, comiendo chatarra, engordando y cada vez más deprimida. “Estaba demasiado apenada de mis 300 libras y muy decepcionada de mi auto imagen. No me podía ni agachar para amarrarme las agujetas sin sofocarme. ¿Cómo podría considerar si quiera hacer una Spartan Race?

Como mucha gente, tuvo que tocar fondo; ella tuvo que arrastrarse fuera del barranco antes que pudiera ver la montaña. Pero con el aliento de amigos ayudándola cuando su entusiasmo decaía, ella tomo el control de su vida. Por más de tres años y medio, ella perdió 120 libras. Ella ha corrido un medio maratón, un maratón completo, y se convirtió en instructora certificada de Tae Bo, permitiéndole ayudar a otros a enfrentar problemas en sus procesos para bajar de peso. También se convirtió en una Spartan Racer. “Actualmente peso menos de lo que pesaba cuando estaba en cuarto grado”.

“Estas carreras me han retado desde un nivel fitness completamente nuevo”, ella dice. “Estoy agradecida porque sé que no harán otra cosa más que obligarte a salir de tu zona de confort. Estoy emocionada por ser cada vez mejor y cada vez más fuerte. No puedo mentir y decir que no estoy nerviosa por el día de la carrera, pero se lo dulce que será la victoria cuando cruce la línea de meta”.
Sin embargo, las montañas son más que una metáfora. Cuando tu estas escalando o corriendo cuesta arriba, tus pulmones necesitan cada vez más aire. El ácido láctico quema en tus piernas, parece como si tuvieran fuego. El sudor escurre a chorros, y a veces tu mente empieza a jugarte bromas. No hay una forma fácil, no hay atajos, no hay cinturón de seguridad al cual te puedas asir para que te arrastre a la cima. La montaña no te perdonará por haber flojeado durante los últimos nueve meses. La montaña quiere patearte el trasero, no ayudarte. La montaña mantiene a los débiles lejos de lo que sea que este del otro lado.

Cuando pienso en las montañas como un obstáculo, tal vez mi pensamiento más claro al respecto sea uno que tengo del campo en la Spartan Beast en Vermont, en Noviembre de 2011. Una corredora llamada Rose Marie Jarry termino cuarta entre todas las mujeres de la carrera. Como era una corredora experimentada, se inscribió por impulso y sin tener mucha preparación. Hay una pequeña línea el impulso positivo y la autoconfianza, y ella se aloco. La mayoría de la carrera se la pasó herida durante la montaña. Y ella me paso durante con una sonrisa durante la primera hora de la carrera, así que te imaginarás que lo estaba haciendo muy bien. Pero en la marca de las 2 a 2 horas y media, la alcance. Estaba atorada en las montañas, un saco de 50 libras en su espalda. Ella padeció su novatada por 50 minutos, y la bolsa que estaba cargando se estaba abriendo de las costuras.

El paso de la montaña se volvió muy estrecho por lo que ella bloqueaba nuestro camino, así que amablemente empuje su desintegrado costal para ayudarla a moverse.

Me dijo, “gracias Joe”. Esta montaña realmente quiere patear mi trasero hoy, y este costal no esta ayudando mucho”.

El costal fue un importante y fuerte adición. Hoy el trepar es un deporte o un hobby para mucha gente, pero eso significa exploración, cargas objetos pesados que te ayudarán a sobrevivir. Te hacen ir más lento, pero los necesitas. No alcanzas la cima para que un helicóptero te baje para celebrar.

“Después que me dije  que estuve haciendo un poco de pesas para más fortaleza de la parte superior del cuerpo, para evitar la misma irritante situación”. “También, he prometido acondicionar mis piernas ya que esas subidas causaron que cuádriceps me dolieran durante 10 días después de la carrera. Estuve caminando como si necesitará muletas”.

Rose Marie trepo la montaña.

LA DETERMINACIÓN ES EL ALMA DE LA FIESTA

Hay fortaleza, y después la fortaleza espartana, la habilidad para comprometerse a trabajar durante un largo período de tiempo sin ninguna evidencia concreta de recompensa – haciéndolo solo porque quieres, no porque debes. La campaña de paz de Mahatma Gandhi por la soberanía de la India requirió fortaleza espartana, porque hubo muchas veces que parecía que él no sabía a donde iba. La India no había ganado su independencia de la Gran Bretaña cuando el murió – el nunca vio las dos galletas. Pero se mantuve perseverante durante toda su vida.

La fortaleza espartana se relaciona con el término que ya hemos platicado antes: agallas (grit), una característica innata que en todo caso puede llegar a inculcarse con dedicación y esfuerzo. Grit se refiere a una voluntad incansable de pasar obstáculos, como aquel camino en la montaña que hizo a Rose Mary posarse en sus rodillas. Piénsalo así:

La fortaleza espartana es la determinación que surge del verdadero compromiso.

Grit es la afirmación y determinación de la voluntad para cumplir ese compromiso.

La fortaleza espartana emerge de una alineación física para realizar algo. Esa alineación está determinada y es inquebrantable: esto es así, porque así tiene que ser. Grit emerge de la fuerza de la voluntad que se manifiesta en acción. Grit es ejecución. Grit es lo que hace que todo se lleve a cabo.

Combina las dos, y emergerá la grandeza: el Edmund Hillarys que subió a la cima del Everest, el Magallanes quien murió navegando alrededor del mundo. Grit no siempre aplica físicamente. Es el Edison que perfeccionó el diseño del foco después de miles de intentos.

La fortaleza espartana y el grit son lo que estamos buscando en la Death Race y en la Spartan Race. Estamos determinados que son los factores más importantes en el éxito personal. Para triunfar en la vida debemos ser capaces de hacer todo lo que odiamos: trabajar hasta tarde durante el fin de semana con la finalidad de cumplir un compromiso, hacer lo que tu jefe te pida, incluso si no estás de acuerdo con él; estudiar durante días para obtener buenas calificaciones en los parciales. Estas actividades no son divertidas – apestan – pero tienes que hacerlas para triunfar. Si tu principio de vida está bien, puedes cambiarlo, y verlo desde otra perspectiva, luce como que apesta o convertir algo miserable en algo divertido.
Aprendemos a ser aferrados (gritty), o no aprendemos a ser aferrados. La alarma suena a las 5:00 am – ¿qué haces? Crees o no, nuestro éxito en la vida está en juego. Si vamos por la vida utilizando el botón de posponer, nuestras posibilidades de triunfar disminuyen. Nosotros somos quien disminuimos dramáticamente nuestras posibilidades de éxito. Cuando ejecutivos exitosos fueron estudiados, uno de los comunes denominadores encontrado fue que se levantaban temprano a trabajar. Ninguno de ellos apretaba el botón de posponer. Ellos saben que si “pospones”, pierdes.

Desarrollar el grit es más fácil decirlo que hacerlo, pero hay algunas estrategias específicas para lograrlo, las cuales incluyen:

·         Realizar un compromiso, uno que haga mejor tu vida y para aquellos que te rodean.
·         Determinar que tonterías te distraen de tu compromiso.
·         Aprender como reconocer las tonterías cuando se cuelan en tu cabeza, e ignorarlas para que puedas concentrarte únicamente en la tarea que tienes enfrente.
·         Ejecutar la tarea que tienes enfrente como si tu trasero se estuviera incendiando.
·         ¡Comprometerse otra vez y hacer todo de nuevo!

Asegúrate que la meta en cuestión importa. De otra forma tu pensarás, ¿Por qué estoy haciendo esto en primer lugar? La gente está motivada para completar la Spartan Trifecta porque su autoestima es vital para sobrevivir y es esencial para la felicidad en la vida. Si alguien se une al “Club de los 300 burpees” – un club para cualquiera que ha completado 300 burpees seguidos – ellos pueden asociarse en sus mentes con otros individuos que se han unido a ese grupo elite.

Para alcanzar una nueva meta, ayuda tener práctica en alcanzar metas no tan placenteras. Esto provee confianza  de que puedes alcanzar lo que sea que te propongas – para convencerte que tienes grit. La religión funciona de esta forma. Continuar los movimientos de la creencia en la que trabajas puede ayudarte trascender tu duda y alcanzar lo cual no pensarías que podías hacer. Esta es una herramienta poderosa.

Mucha gente joven no ha desarrollado el grit porque nunca han estado realmente motivados para completar nada. Su supervivencia nunca ha dependido de eso, ciertamente no en la forma en que lo hicieron los jóvenes guerreros espartanos cuando eran puestos a prueba dejándolos en la naturaleza para que sobrevivieran o murieran. Esto es por lo que pierden el interés y nunca llegarán tan lejos. Hoy estuve caminando en las montañas de Vermont con tres de mis hijos, de entre 4 y 7 años, y cerca de las 4 horas de caminata, empezaron a quejarse. Pensé, si ellos hicieran esto 8 horas al día normalmente, sabrían que el dolor es algo pasajero, el tiempo pasará y ellos serán mejores, todo con la finalidad de convertirse en fuertes espartanos.

El mero hecho de inscribirte a una Spartan Race es una chispa inicial de la fortaleza y el grit espartano. La idea de formar parte de una Spartan Race es un sentimiento similar al que vimos en la película sobre convertirse en un soldado o un atleta, o en la película Die Hard, donde un chico ordinario se convierte en un héroe. “Chico, no puede verme a mí mismo haciendo eso. Yo lo haría si tuviera que. Podrías ser fantástico”.

El truco con la Spartan Race es que tú puedes hacerlo. Es fácil hacer ese compromiso, porque solamente tienes que decir sí. Luego, porque normalmente estas en un grupo relacionado con la Spartan Race, tendrás que desarrollar el grit, porque el equipo está confiando en ti. No querrás decepcionarlos, no querrás decepcionarme, y eventualmente, no querrás decepcionarte a ti mismo.

Así que actualmente no tienes la cantidad correcta de grit que te impulse. El grit se desarrolla en ti como un músculo.

OBTENER EL EQUILIBRIO ADECUADO

En la antigua Grecia, un grupo llamado los Estoicos dibujaron una línea muy clara entre la gente que podía y la que no podía cambiar. En contraste con nuestra sociedad de “todos tienen un trofeo”, los Estoicos no creían que los humanos podían ser lo que ellos quisieran. En esa cultura, la gente nacía en clases sociales y no podían trascender. No es trágico. Solo era la forma de ser en esos tiempos. Pero los Estoicos creían que todos los seres humanos tenían control sobre sus creencias, esfuerzos, deseos y acciones. Mientras que una persona estuviera más adherida a su clase social, cuerpo y responsabilidades, mantendría su voluntad, con la cual, de acuerdo al filósofo de la antigua Grecia Epiteto decía, él podría perseguir y alcanzar grandes cosas.

La disciplina espartana significa arrojar todo peso extra del bote. Mi salud es la prioridad para mí, así que cuando busco comida me pregunto, “¿este pedazo de carne volverá el bote más rápido?” ¿Mejorará mi salud? Si no, entonces no es una decisión difícil – no quiero comerlo. Pero como atleta, se perfectamente que ciertos alimentos funcionan mejor en ciertos momentos que otros. Comer un pedazo de fruta 30 minutos antes un evento de resistencia será metabolizado de una forma completamente diferente a cuando el mismo alimento se consume 10 minutos antes de ir a la cama. La proteína consumida después del entrenamiento será más efectiva que la proteína consumida en cualquier otro momento, porque para tu cuerpo es primordial síntesis de proteína y para el crecimiento muscular después del entrenamiento.

Todas estas decisiones son respecto a nuestras prioridades, y la vida espartana no involucra nada que no sea alguna de tus prioridades. Epiteto lo resumió perfectamente: “por lo tanto, así como las grandes cosas, recuerda que debes no permitirte a ti mismo a realizar, incluso con una ligera tendencia, hacia el logro de cosas menores. En vez, debes abandonar completamente algunas cosas por el presente y posponer el resto”. En ese caso, grandes cosas son aquellas extremadamente importantes para ti.

La disciplina incluye la postergación de aquello que realmente te gusta por aquello que realmente te servirá en el largo plazo. Sin disciplina, no alcanzarás tus metas excepto por mera casualidad. Sin el propósito de evitar aquellas cosas que te vuelven más lento, te tropezarás, y sentirás horrible al siguiente día, sin disciplina, es imposible ir más rápido, mantenerte caminando o volverte más saludable.

El dolor es inevitable en el mundo de las carreras Spartan. En entrenamiento o en los días de carrera, nos torcemos un tobillo, atoramos un dedo, nos dan calambres, incluso nos rompemos algún hueso – y la lista continúa. Me he congelado los párpados durante las carreras de resistencia. Hemos comido cosas que no le sientan bien a nuestro estómago. Sentimos dolor cuando nos ejercitamos. Nuestros músculos se amarran, nuestros tendones se estiran, llevamos el ácido láctico al límite y sentimos nuestros cuerpos y a cada vena y hueso suplicando por detenernos. Es un día raro el que termina sin una campana o dos.

Aunque, el dolor tiene un propósito. Nos mantiene calientes como estufas, desde los piquetes que nos damos con el tenedor cuando comemos, desde que nos mordemos la lengua, hasta otras heridas que nos hacemos nosotros mismos. Si no supiéramos lo que es el dolor, nunca estaríamos satisfechos con placeres simples como comer, descansar y vivir.

La gente experimenta cada día desde ciertos marcos de referencia, una frase que uso mucho en este libro. Esos marcos tienen bajos, medios y altos, los cuales pueden corresponder a dolor, normal y placer. Usando nuestra memoria consciente y subconsciente, evaluamos todo lo que nos pasa de acuerdo a los que nos ha pasado antes, de acuerdo a los bajos y altos que hemos experimentado. El nivel normal siempre cae entre los otros dos. Eso se dice, en orden para creer que lo que nos está pasando ahora es bueno, tiene que ser igual o más alto que tu nivel normal. De otra forma dejarás de quererlo.

RITOS DE INICIACIÓN

Aplico esta teoría en lo que llamo “Ritos de iniciación”. Esto podría incluir 10 horas de bicicleta en las montañas en la noche, un ultra-maratón, o un viaje de 8 días en Alaska salvaje sin descansar. Probablemente te estés preguntando porque me obligó a realizar estas cosas del demonio. Debo disfrutar sufrir, ¿correcto? Bueno, sí y no. A nadie le gusta sufrir. Después de todo, no estas sufriendo si te gusta. No disfruto la segunda mitad de un ultra, porque es cuando empiezo a sufrir. Pero cuando el sufrimiento termina, cuando la tormenta se aclara y puedes ver el sol, cuando cruzas la línea de meta en el Iditaroad y engulles esas cuatro onzas de agua de un vaso de plástico – es entonces cuando sabes que tan bueno se siente no sufrir. Nada cubre ese sentimiento de continuar cuando sientes que te estas rindiendo. Eso cambia todo, porque eso recalibra tu marco de referencia.

Lo normal es lo que haces. Lo normal para un chico quien camina a la escuela de ida y de regreso diariamente es diferente del normal para un chico que conduce a la escuela en un BMW todos los días. Lo normal es diferente para un esquimal que vive en un iglú que para alguien que vive en una mansión en Beverly Hills. Nuestra mente crea límites alrededor de lo que creemos que es “normal”. No es normal corree continuamente durante 24 horas. Eso no es posible… ¿Quién dice? ¿Qué pasaría si estas participando en un gran juego, y esas es tu única oportunidad para sobrevivir?

Una vez que has aprendido a lidiar con el dolor puedes demostrar una fortaleza extraordinaria. En el Fiji Eco Challenge en 2005 me perdí, y un pequeño grupo de niños de Fiji me ayudaron a mí y a otros atletas de resistencia para cruzar por Fiji, una densa jungla sin caminos. Yo estaba usando zapatos de ciclismo porque mi calzado para correr había sido robado. Nos tomó 5 horas encontrar nuestro camino a través de esa densa vegetación, escuchando extraños sonidos que yo asumo eran provocados por animales exóticos, pero estos chicos nos ayudaron a llegar a la siguiente villa. Sus machetes cortaban la maleza como una podadora americana el césped. Ellos saltaban entre los ríos, trepaban las colinas, y se movían entre caminos resbaladizos llenos de lodo sin el calzado adecuado, el cual siempre había pensado que necesitaba. De hecho, ellos no usaban zapatos.

Le di a su líder mi elegante reloj GPS de carreras como forma de agradecimiento y meses más tarde les envíe uniformes de rugby para su equipo. Ese chico que nos llevé de forma segura no era mucho mayor que mi hijo de 7 años Jack, pero para él, caminar descalzo a través de la jungla empuñando un machete es algo cotidiano.

La habilidad para aprovechar una fuerza extraordinaria basada en necesidades reside en todos nosotros. Y, todavía, no sabemos cómo invocarla en circunstancias regulares. Pero estos ejemplos existen, así que sabemos que es posible. Podemos imponer límites a nosotros mismos o podemos crear experiencias extraordinarias e ilimitadas.

APRENDER A DOSIFICAR EL DOLOR

Aquí hay una lista rápida para internalizar el proceso de dosificación del dolor, la correcta administración del tiempo y la toma rápida de decisiones de la Regla de Arriba y Abajo.
1.      Saber que el tiempo es la cosa más preciada que tenemos.
2.      Una vez que has entendido perfectamente lo anterior, aprenderás como asegurarte de no desperdiciar nada. Todo tu tiempo es utilizado con la finalidad de maximizar el logro de tus metas.
3.      Entender que el tiempo transcurrirá lo queramos o no. Segundo a segundo, el tiempo se agota. Cuando realmente entiendes eso, te ayuda en aquellos momentos en los que estas incómodo. Sabes que puedes manejarlo si te permite alcanzar algo bueno.
4.      ¿Por qué la toma rápida de decisiones importa aquí? No quieres desperdiciar más tiempo en la toma de decisiones. Esto puede sonar severo pero ninguno de nosotros sabe si estará aquí al minuto siguiente. Si comprendes eso, no querrás desperdiciar tu tiempo siendo improductivo. Si quieres tomar decisiones precisas, tendrás tiempo para disfrutar los frutos de esas decisiones.

Siempre trato de ver el lado de arriba y lado de debajo de cada decisión. Debes evaluar:
·         Primero la salud.
·         Segundo, la familia.
·         Tercero, el negocio.
·         Cuarto, lo divertido.

La mayoría de la gente tiene estas prioridades hacia abajo, sin embargo yo tomo mis decisiones basado en esa jerarquía. Si estoy atorado en el lobby de un hotel por una hora esperando a alguien, seguro, podría ser divertido ver televisión. Sin embargo, puedo decidir realizar estiramientos mientras estoy sentado – sin incomodar a otras personas – para maximizar mi tiempo y colocar a mi salud antes que la diversión de ver televisión.

Entender realmente el tiempo es lo que me ha ayudado a empujarme hacia numerosos eventos y retos a través de los años. Aunque en cierto sentido el tiempo es mi enemigo, también me permite vencer al dolor y sacarlo al mismo tiempo de la misma forma en la que estás acostumbrado a entregar premios.

La forma de superar cualquier cosa dolorosa mental es realizar las cosas poco a poco. La mente no puede manejar a un iceberg gigante de dolor en frente de ti, pero si puede lidiar con pequeñas porciones que poco a poco te llevarán al final. Así que en lugar de pensar y decir, asshh, me faltan 24 millas, concéntrate en llegar al siguiente teléfono en la distancia. Cuando estas corriendo 20 o 120 millas a la vez, la distancia puede enfrentarse mentalmente y físicamente una milla a la vez. La habilidad de segmentar el dolor en pequeñas pedazos es la clave.

En la prehistoria, los humanos podían seguir a su presa y desgastarlos, cazándolas hasta que estuvieran exhaustas. La habilidad para perseguir una gran meta es valiosa, y es más fácil cuando estas cazando. Por eso es que entrenamos o corremos contra competidores es más poderoso – porque tú eres el cazador. Como humanos nos hemos desarrollado únicamente para hacer esto – seguir presas por días, incluso cuando ellas son más rápidas que nosotros. Es la clásica metáfora de la libre y la tortuga. Muchos animales son más rápidos, pero al final siempre ganamos.

Caminaré durante la parte final de los eventos de resistencia durante días hasta terminar, y tomare decisiones triviales y de vida por igual en una moneda. Aunque esto parezca contradictorio, refleja otro aspecto del estilo espartano. Somos decisivos, pero somos más que eso. Decidimos rápido. Para hacer Spartan Up! Debes decidir rápidamente. Espera demasiado y perderás. Si estás perdiendo, pierde rápido, termina con eso, apártate y empieza de nuevo. Es una lección que aprendí en Wall Street muchas veces: algunas veces necesitas cortar tus pérdidas rápidamente mientras no estés totalmente jodido.

He sido decidido y rápido en todas las facetas de mi vida, incluso en la relación con mi esposa. Conocí a Courtney en una triatlón en Nantucket en junio de 2001. Había tenido una vida en Wall Street y realmente no había pensado en casarme. Yo había terminado recién la sección de natación de la carrera y había empezado a correr cuando mire alrededor y vi a esta chica. Corrí a su lado, me detuve, y empecé a beber agua junto a ella. Ella se dio cuenta que estaba descalzo y me pregunto cómo se sentían mis pies. La mayorías de los nadadores, incluyéndome, iban de la mano de los compañeros de equipo quienes estaban corriendo ahora en el camino rocoso en el que estábamos en ese momento. Yo decidí continuar corriendo el resto de la carrera siguiéndola de cerca, convirtiéndome en el único corredor descalzo… utilizando aún el wetsuit.

Durante los primeros 30 segundos de hablar con Courtney, supe que ella era la elegida. Yo era un corredor loco y descalzo con un wetsuit en medio de todos esos shorts y tenis, pero ella nunca dejó de sonreír conmigo. Tal vez ella pensó que estaba loco. Ella me entendió, y yo encendí mi luz. Nunca había planeado casarme y nunca me había sentido presionado para hacerlo. Pero en un instante, algo cambio, y supe que haría a esta mujer mi esposa. Fue tan simple como eso.

En nuestra primera cita, fuimos hacer kayak. Decidí ir a un puerto específico, una distancia que nos tomaría 8 horas de remar. Salimos a tomar agua para tomar agua a las cuatro horas en nuestra aventura. Yo nunca llevo comida, así que fue bastante épico, considerando que era la primera vez que ella remaba. No había donde esconderse en ese pequeño kayak, y nuestra cita fácilmente se pudo convertir en un desastre, pero todo el tiempo ella estuvo charlando sobre cosas divertidas. Ame su actitud, y me enamore de ella.

Courtney empezó a viajar conmigo a las carreras en las que participaba y teníamos una onda juntos, sin importar las circunstancias. En julio de 2001, hice una carrera de aventura en Escocia, en donde acampamos en las montañas durante varios días. Todo el tiempo fuimos atacados por esas cosas llamadas mosquitos, que mordían horriblemente en tu cara mientras dormías o corrías en cualquier parte de UK. Sin embargo, Courtney nunca se quejó. Ella siempre encontró el humor y la bondad en todo.

De ahí volamos a ver a un amigo mío en Mónaco. Una tarde, no la pasamos muy bien en un casino, el tipo de lugar donde el 007 podría haber apostado. Ninguno de nosotros le gustaba apostar realmente, pero en aquel día estábamos con amigos y nos sentíamos relajados, así que decidimos realizar algunas apuestas de cambio de vida en la ruleta rusa. Escogimos números: el de Courtney fue el 8 negro (el número de su playera de soccer en Penn State) y yo era rojo 36. Si salía el número de Courtney, dejaríamos inmediatamente el casino, volaríamos a nuestras respectivas ciudades, y no nos volveríamos hablar nunca. Si salía mi número, iríamos directo al registro civil más cercano y nos casaríamos. Después de todo, teníamos nuestros pasaportes y un amigo como testigo.

Imagínate, nos conocimos tres semanas antes.

Además, si salía cualquier número rojo, yo tendría que hacerme un tatuaje y Courtney debía escoger el diseño y la parte de mi cuerpo en donde quedaría. Si salía cualquier número negro, Courtney se pondría un tatuaje y yo lo escogería. Courtney  fue a buscar una bebida antes de que oficialmente hiciéramos la apuesta, así que me quede ahí sentado por un minuto. Durante los 30 segundos siguientes ella estaba de regreso con su bebida, en ese instante se ilumino el letrero rodeado de luces neón con las letras rojo 36. Toda la sangre que estaba en mi rostro se fue, pensé que ella se iba a desmayar. Ella se mantuvo callada como si su hermana mayor quisiera matarla. Reímos nerviosamente, y acordamos que esa no contaba porque ella no estaba ahí cuando salió ese número. Jugamos otra ronda en la ruleta rusa – después de que ya había salido el 36 rojo, ¿Qué podría salir mal? Bueno, solo me queda decir que tengo un tatuaje que me recuerda ese momento.

La semilla estaba plantada, y mi sensación visceral estaba confirmada. Cuando sabes lo que quieres, puedes fabricar tu propia suerte. Algunas veces el universo te empuja hacia un solo camino, y tienes que ser lo suficientemente valiente para seguirlo. Supe instantáneamente que quería construir una vida y una familia con Courtney. Y mi instinto fue correcto. Tres meses después de conocerla, le propuse matrimonio y ella acepto. 10 años y 4 hijos después, ella sigue sonriendo, aunque no mucho debido a mí.

Podrías estar pensando: ¿qué hubiera pasado si la bola hubiera quedado en el 8 negro? Si eres un Spartan sabrás que tu voluntad se debe imponer siempre, ¿por qué dejarías que un juego de casino dictará una decisión tan importante en tu vida? ¿Hubieras incumplido la apuesta? Si, planeaba casarme con Courtney incluso si la ruleta hubiera caído en ese número. Un Spartan nunca permite que la suerte interfiera con sus metas. A un Spartan no le importa jugar con alguien, aunque sea su futura esposa, con tal de tener una experiencia memorable y medir su reacción. Recuerda el escenario de la Death Race y como esos corredores fueron engañados en el último día.

La regla de arriba y abajo se mantiene antes de decidir un curso de acción, debes pensar rápido sobre el efecto positivo y negativo de ello, evaluarlos y decidir. Siempre he sido realmente bueno tomando decisiones. ¿Qué es lo malo? Esta es la pregunta que me hago docenas de veces a lo largo del día. En una Spartan Race como en la de Soldier Hollow, Utah, las mesas de registro estaban instaladas a 20 yardas de un puente elevado, la cual parecía ser una mejor ubicación. Hice un rápido análisis arriba-abajo: ¿Cuál es la ventaja de llevar las mesas debajo del puente? Probablemente necesitare conseguir otras dos horas de voluntarios aquí porque no querrán estar muriendo bajo el sol. ¿Cuál es la desventaja? Mientras movemos la mesa de registro, 25 clientes tendrán que pasar por aquí sin proporcionarnos sus correos electrónicos. Así que movimos las mesas. Piensa los pros y los contras respecto a la cena: ¿cuáles son los pros de cenar postre esta noche? ¿o de tomar otra bebida? En la mañana, ¿Cuáles son los pros o contras de apretar el botón de posponer la alarma del despertador? Cuando inicias una Spartan Race, decide que el pro – era cambiar miles de vidas – lo cual es muy superior al contra, el cual era que podría haber perdido algo de tiempo y dinero. La decisión fue fácil.

Analizo todo basado en importancia y relevancia. Esa es mi naturaleza. Un ejemplo más dramático ocurrió durante el Huracán Irene, el cual nos golpeó bastante fuerte en Vermont. Fuimos aislados del resto del mundo. Una versión de la ley marcial de Vermont se impuso en nuestro pequeño pueblo durante 10 días. Helicópteros volaban para traernos comida y provisiones y ayudaban a gente que se había quedado varada. Nosotros aseguramos el diésel del proveedor local, iniciamos con el equipo pesado de cualquier granja o constructor que estaba disponible en el pueblo, y empezamos a reconstruir al día siguiente de la tormenta. En muchos aspectos fue asombroso. Todos en el pueblo desde su respectivo rol basado en su expertise. Éramos nosotros contra la madre naturaleza. Éramos un equipo con un gran propósito. En una escala mucho más grande y más profunda, el 9/11 en la Ciudad de Nueva York es el más grande ejemplo del espíritu en la historia de los Estados Unidos de Norteamérica.

Cuando la Guardia Nacional y las autoridades estatales llegaron, me propuse inmediatamente a delegar responsabilidades sin que nadie me lo pidiera. Le estaba diciendo a la gente a donde debía ir: “Hey Comandante, venga. Comandante, deberías ir por allá. ¿Quién más está a cargo? ¿Tú estás a cargo? Ven aquí. Debes juntar a tu equipo. Y debes ir por allá. En quince minutos, ya había organizado a todo mundo a pesar del plan original que les habían dado sus jefes.

“Necesitaré un tractor. Ey tú, consigue un tractor”.
“Um, Joe, ahí está el comandante”, alguien dijo,  “bien, el necesitará un tractor”. En retrospectiva, estaba sobrepasando mis límites, pero como sea, en esa situación, funciono. Después de todo, teníamos tiempo limitado para abrir caminos para que pudieran venir ayudarnos o nosotros salir del pueblo, así que el trabajo se logró.

Eventualmente, me dieron una chamarra militar. Coutney vino en la lluvia y dijo, “por supuesto que estas usando una intimidante chaqueta militar ahora. Eso es grandioso”. Todo es parte de la resistencia y de la toma rápida de decisiones: ser capaz de agachar la cabeza y seguir adelante, organizando a la gente sin perder a nadie, tal y como lo hicieron Lewis y Clark.

Mi padre fue gratificado cuando pasaban este tipo de cosas porque él estaba en el negocio de la construcción, y yo lo observaba. En un trabajo de constructor, las ganancias eran altas, y todo lo que podía salir mal, así pasaba. Si se construía una base de 2x6 en vez de 2x4, perdías miles de dólares en días de trabajo – perdón,  solo desperdiciaste 10 mil dólares. ¿Suena extremo? Mira el Big Dig en Bostón, un proyecto de construcción que sobrepaso en 10 billones el presupuesto original.

En las negociaciones que hacía en Wall Street ocurría algo parecido. Un error en la negociación podría costar medio millón de dólares en segundos. Debes ser capaz de analizar una situación en la negociación realmente rápido, tienes que asegurarte de lo que se está diciendo y ejecutar tu acción bajo presión. Cada segundo cuenta, y cada uno de los errores duelen.

Vamos a decir que estamos a la mitad del entrenamiento. ¿Debo hacer 10 burpees más? La única desventaja son 60 segundos adicionales de entrenamiento y algo de incomodidad extra. Como dije antes, la incomodidad no es en realidad una desventaja si eso baja mis expectativas y así mi marco de referencia respecto a lo que es normal, bueno o ideal. Una vez que esa reducción ocurre, tendré mayor tolerancia al estrés y disfrutaré más el resto del día. Así que si puedo dar 60 segundos más, entonces digo: ¡sí! Diez burpees más, no realizó ese trabajo extra porque ame los burpees más que cualquier otra persona. Hago el esfuerzo porque este análisis de pros y contras está constantemente ocurriendo en mi cabeza. Y la mayoría de las veces el resultado del análisis es: esfuérzate más. Se mejor. Haz más.

El análisis de pros y contras es útil en cualquier momento que necesito tomar una decisión. En el restaurante que pusimos en Pittsfield, ¿debía llevar los trastes de la mesa al fregadero con las dos manos o ir de uno a uno? Las contras de dos viajes es que toma 10 segundos extras y mis piernas se llevarían el esfuerzo extra. El contra de un solo viaje es un riesgo mucho más alto de romper los trastes, en cuyo caso la gente se molestaría, perdería dinero y perdería mucho tiempo limpiando el desastre y comprando nuevos trastes. Fue una decisión fácil.

¿Debo hacer esta llamada para obtener más información? ¿Debo enviar el siguiente correo electrónico? ¿Debo enviar una nota de agradecimiento? Todas estas tareas toman menos tiempo de ejecución de lo que toma pensar en ellas. ¿Cuál es la contra de llevarlas a cabo?

Algunas veces la decisión es más complicada pero la formula también funciona. La otra noche mi cuñado Ian llamó y me invitó a pasar algún tiempo con su familia en Montauk, Nueva York. Ahora, yo amo a mi familia, pero el viaje toma tiempo, y yo administro un negocio de clase mundial. Estaba en un aprieto. Naturalmente, tome mi decisión haciendo el procedimiento antes descrito. Declinar el ofrecimiento y quedarme en Pittsfield significaba más tiempo para ejercitarme – tal vez 7 horas de andar en bicicleta – y administrar el negocio. En el contra, estaría extrañando a mi familia. Ir a Montauk, podría convertirse en una aventura de 20 horas en bicicleta en la noche – por supuesto que sabía cuál sería mi decisión – además de que tenía el plus de que podría ver a mi familia. La ecuación riesgo recompensa hizo esta decisión muy simple para mí: iría en bicicleta durante todo el trayecto hasta Montauk.

Todos los que conozco piensan que me levanto con una gran sonrisa y a toda máquina. No hay forma de hacer eso. La mayoría del tiempo me siento desmotivado, pero el análisis pros y contras es mi método infalible para decidir qué hacer. Pienso rápido sobre ganancias y pérdidas potenciales todos los días cuando tomo decisiones, y después estoy listo para seguir. Pregúntate a ti mismo: ¿Cuál es el pro y el contra de sentarse en el sillón durante la siguiente hora? ¿Para no tomar el elevador e ir por las escaleras? ¿Caminar a la tienda?

Al final del día, en cada una de estas decisiones, sacrifico comodidad en favor de compromiso. El contra de mi estilo de vida es que es más difícil, pero estoy de acuerdo con ello. Eso forma parte de ser un espartano. Al final de cada día, no queda nada de combustible en mi cuerpo. Me duermo sabiendo que cumplí con todo lo que pude. Y cuando miro hacia atrás en mi vida, quiero ser capaz de sentir que hice lo más que pude. Esa es la oración espartana: mirarte en el espejo al final de las cosas, sabiendo que hiciste absolutamente lo mejor que pudiste, durante cada día. Es un sentimiento impresionante, uno que todos deberían experimentar.


Lección de vida No. 3 de Spartan Up!

SIEMPRE RECUERDA AQUELLOS QUE TE SIRVEN

En los días en los que un helado costaba mucho menos, un niño de diez años entro a la cafetería de un hotel y se sentó en una mesa. 

Una mesera puso un vaso de agua en frente del niño.

El chico preguntó: ¿Cuánto cuesta un helado?

La mesera contestó: 50 centavos. El chico saco su mano del bolsillo y contó las monedas en su palma.

El preguntó: bueno, ¿cuánto cuesta un plato de helado?

Pero ahora, más gente estaba esperando por una mesa, y la mesera empezó a ponerse impaciente. Y le contestó bruscamente: 35 centavos. El niño contó nuevamente sus monedas y le contestó, “ok, quiero el helado sencillo”. La mesera le trajo el helado, puso la cuenta en la mesa, y se alejó. El niño termino su helado, dejo el dinero y se fue. Cuando la mesera regreso para recoger la mesa, ahí, junto al plato vacío, estaban 15 centavos. Como podrás darte cuenta, el no pudo comprarse el helado con frutas y nueces porque él tenía que dejar la propina para la mesera.