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martes, 5 de diciembre de 2017

Chasing Excellence - Capítulo 2 Determinación



CAPITULO 2
DETERMINACIÓN
Hoy haré lo que muchos no quieren, para mañana hacer lo que otros no pueden.
-      JERRY RICE

MARTES, 20 DE JULIO DE 2016
AROMAS, CALIFORNIA.

En la noche del martes se dan instrucciones a los atletas en el Marriott. En años pasados, aquí es cuando se anuncian uno o dos eventos de los Games. Sin embargo, en esta ocasión Dave sube al estrado solo para anunciar que los atletas deberán presentarse mañana a las 3:30 am en el lobby. De manera seria dice, “si no están a esa hora, el autobús partirá sin ustedes y sus CrossFit Games habrán terminado”, después envía a los atletas a que duerman un poco.

Las únicas pistas para la aventura de mañana vienen en forma de una lista – identificación con fotografía, guantes, faja, pants tácticos, toalla, sombrero, lentes de sol, tres pares de shorts, playera. Los atletas agitan los empaques de las listas para saber si tienen algún mapa del tesoro. Se preguntan ¿A dónde iremos? ¿Para qué necesitaremos estas cosas? ¿Cuándo regresaremos?  Scott Panchik, un veterano de los Games, bromea diciendo que esto se parece a los juegos del hambre.

A la mañana siguiente, me despierto a las 3:00 am y me encuentro con Matt O’Keefe. Oficialmente, O´Keefe es el agente de Katrín, Mat y Cole. Él viaja con ellos a todos lados para ayudarlos en todo lo que necesiten para convertirse en atletas profesionales – desde manejar a los patrocinadores y solicitudes de entrevistas, hasta rentar autos y cuartos de hotel, programar entrenamientos, etc. Pero “agente” se queda muy corto respecto a la importancia que tiene O´Keefe en nuestro equipo. El conoce a Katrín y a Mat tanto como yo – ellos se refieren a él como su “papá” – y su presencia aquí influye de manera integral en su desempeño, tanto como su nutrición y recuperación.

O´Keefe y yo pasamos por Katrín a su habitación, quién no es conocida por su puntualidad, después bajamos las escaleras para encontrarnos con Mat y Cole.  Lo que alguna vez fue un digno lobby de hotel, a las 3:20 am, lleno de una horda de atletas adormilados, jueces, y el staff del evento – hacen parecer el lobby del Marriott como una escenificación de un festival o de una invasión. A las 3:30, los atletas son conducidos a un salón adjunto para recibir indicaciones, Dave les dice que irán a LAX. Les dice que alisten sus mochilas de viaje y que salgan.

El salón inmediatamente se llena de murmullos. ¿Un vuelo? ¿A dónde vamos? Durante la siguiente media hora, los rumores sobre los posibles destinos vuelan por el salón a un ritmo furioso y con alta excitación entre los atletas. Mientras tanto, Mat no podría estar más relajado. O’Keefe y yo lo encontramos en el lobby – comiendo un plátano y escribiendo en su celular – podías prácticamente ver la ansiedad flotando a su alrededor en la habitación, como lava alrededor de la roca. Cuando uno de los otros atletas le preguntó a donde pensaba que irían, el sólo se encogió de hombros. Y contesto impasible, “a donde quiera que vayamos, iremos juntos”.

Alrededor de las 4:00 am, mientras los competidores abordaban los autobuses, Justin Bergh, gerente general de los CrossFit Games, dio instrucciones a los entrenadores. Nos dijo que a donde ellos irían, no estaba permitido que asistiéramos. Lo cual significaba que no tendríamos contacto personal con nuestros atletas hasta que ellos regresaran del lugar del evento.

Sería un día muy largo.

Recibí un mensaje de Mat alrededor de las 6:00 am. El acababa de recibir su pase de abordaje, el cual tenía como destino San José. Eso solo podía significar una cosa. Ellos se dirigían al Rancho.

El Rancho es una leyenda en el CrossFit. En el 2007, antes de que CrossFit fuera la marca de casa, antes del StubHub Center, patrocinadores, y cobertura de ESPN, un grupo de 70 amigos se reunieron en el rancho de la familia de Dave Castro en Aromas, California, para ver quién de ellos era el de mejor condición física. Los CrossFit Games inaugurales consistieron en tres rutinas de entrenamiento a lo largo de dos días y asistieron alrededor de 150 espectadores. Eso fue lo desconocido y lo desconocido traído a la vida. Como sabemos, los detalles de los eventos no fueron dados a conocer hasta el inicio de la competencia.

Aromas es como la Mesopotamia del mundo del CrossFit. Traer de regreso la competencia este año, para el décimo aniversario es una jugada maestra. El viaje sorpresa permitirá a una nueva generación de atletas experimentar la icónica meca que dio origen a nuestro deporte, y probará su condición física fuera de los confines familiares de los campos de soccer y cancha de tennis del StubHub. Sin entrenadores, ni público, y sin música que los anime, será también una terrible prueba mental.



O’Keefe y yo desayunamos en el ahora callado Marriott, y después, a falta de algo que hacer, vamos a entrenar. Entramos al salón de baile, el cual ha sido transformado en un gym de CrossFit a gran escala durante esa semana, y descubrimos que no fuimos los únicos que tuvieron esa idea. Algunos otros entrenadores están por aquí, sin saber claramente que hacer, como padres durante el primer día de escuela. La atmosfera aquí es cómicamente similar al lobby del hotel durante la mañana de hoy – ahora que el Rancho está confirmado como lugar de destino, la especulación se ha movido al siguiente juego de incontrolables. ¿Cuáles serán los eventos?, ¿cuántas rutinas harán hoy los atletas? ¿Repetirán eventos de los Games del 2007 o del 2008? Es un juego que ninguno de nosotros puede ganar, así que O’Keefe y yo hacemos 5 rondas de sentadillas frontales, abdominales GHD, remo e incluso algunos swings con la pesa rusa.

Buscamos los eventos del día de hoy de la misma manera en que lo hacen todos los demás – consultando la página web de los CrossFit Games cada diez minutos hasta que las rutinas son dadas a conocer al público. Las primeras dos rutinas se repiten de los eventos de los juegos de los Games 2009, solo que el peso muerto escalonado es mucho más pesado. La tercera rutina es una versión reforzada de la carrera con saco de arena del 2009, un evento recordado como uno de los más brutales en la historia de los Games. Esta vez, sin embargo, los atletas harán 500 wall balls shots y 24 abdominales GHD con peso antes de subir a toda velocidad para la infame vereda cargando su pelota medicinal.


Se nos informa que una temblorosa imagen de Facebook Live será la única cobertura de este primer evento. Esperamos que inicie la carrera a campo traviesa, y el salón de baile/gym se empieza a sentir como una sala de espera de hospital. Los otros entrenadores están especulando sobre quién ganará el evento. En el lado de las mujeres, todas las apuestas están con Samantha Briggs. Apuesta segura. En el lado de los hombres, Josh Bridges, un ex Navy Seal, es el favorito. Brent Fikowsky es el segundo más cercano. O´Keefe y yo intercambiamos miradas. Veremos qué pasa.

La carrera a campo traviesa empieza bastante inocente, en un camino ancho y recto. Tanto los hombres como las mujeres están corriendo juntos, y los primeros minutos se convierten en una estampida de atletas batallando para ganar su posición.  Observo la señal de Facebook Live y veo un amplio rango de combinaciones de ropa. Algunos atletas, como Mat, están en su ropa normal de entrenamiento – short y sin playera. Otros, anticipando lo que encontrarían en el trail, optaron por usar pants tácticos que fueron diseñados para este evento. Algunos incluso llevan guantes. Tan pronto como entran al bosque puedes ver el tamaño del reto – el camino es estrecho, escarpado y cubierto de rocas y maleza.

A los cinco minutos, Mat está al frente, y es obvio que alguien más esta compitiendo por el segundo lugar. Él gana el evento, minuto y medio por delante del segundo lugar, Josh Bridges. Mat llega trotando tranquilamente a la línea de meta y hace una señal a la cámara con el dedo pulgar. Incluso no luce cansado. Los comentarios en el Facebook Live oscilan entre el desconcierto y la admiración. No tiene sentido – Mat es conocido como un levantador de pesas. No se supone que el gane los eventos de correr.



Todos están sorprendidos, pero no deberían estarlo. Este es el clásico Mat. Esa es la forma en como llegó aquí en primer lugar.

La gente recuerda que Mat apareció en los CrossFit Games cuando ganó los regionales del Este en 2014. Casi todos se refieren al 2014 como su temporada de novato, pero no fue así. También estuvo en el 2013. La razón por la que nadie lo recuerda, es porque no fue particularmente memorable. En los regionales del noreste de ese año, Mat un ex campeón nacional de levantamiento de pesas, lo hizo bien moviendo la barra, se quedó a dos lugares de la contienda para los Games. En vez de desmoralizarse, él estaba motivado – esa fue su primera interacción cercana con atletas del calibre de los Games, y él se fue caminando y pensando, si trabajo duro y practico mucho, podría derrotarlos.

En su primera aparición en los CrossFit Games, en 2014, Mat quedó en segundo lugar general. El año siguiente, en 2015, quedo en segundo lugar nuevamente. Se dirigían a él como un prodigio natural. Por razones obvias, la gente se fijaba en sus habilidades físicas – Mat es, sin duda, un atleta extraordinariamente talentoso. Pero son sus otras habilidades, las menos visibles, las que lo hacen el campeón que es.

Su habilidad principal es la determinación.

Pero, ¿qué es realmente la determinación?, es una palabra que ha sido utilizada para describir todo bajo el sol, pero en realidad significa algo específico: cuando las cosas se ponen difíciles, te esfuerzas más; cuando fracasas, te levantas y regresas más fuerte; cuando no ves resultados, no te decepcionas, solo continuas esforzándote día a día, incansablemente, consistentemente, con corazón y pasión – eso es determinación.

Mat consciente y diariamente, busca las cosas que hace mal. Cuando encuentra una debilidad, no solo trabaja en ella – la destroza. Uno de los eventos en los que sufrió en los regionales del noreste de 2013 fue “Jackie”, una rutina de entrenamiento de referencia en el CrossFit la cual incluye remo, thrusters y pull ups. Lo hicieron polvo en el remo – los otros hombres jalaron a un ritmo de 1:40 mientras que el apenas podía mantener un ritmo de 1:50. Lo cual lo puso 20 segundos por debajo de los líderes, lo cual significó una enorme e irremontable desventaja. Respecto a sus competidores, él lo hizo pesimamente en el remo. Después de los regionales, regresó a casa, compro una remadora, y durante el siguiente año, el remaba intervalos de entre 4,000 y 5,000 metros diariamente.


Incluso en el nivel elite, castigarte a ti mismo con 30 minutos de intervalos de alta intensidad en el remo todos los días no es la norma, pero para Mat no había otra opción. Él es el tipo de competidor que observa una brecha entre el lugar donde esta y el lugar en donde quiere estar, y toma acción inmediata para acercarse a esa meta. No es cuestión de cuanto esfuerzo requiera, cuando sufrimiento involucre, o que tan rápido lleguen los resultados. Es cuestión de comprometerse con el trabajo duro todos los días.

El año pasado, en los CrossFit Games de 2015, Mat fue destrozado en un evento que involucraba a un objeto muy pesado llamado “the Pig”, un objeto tipo refrigerador de 580 libras el cual los atletas tenían que girar a través del campo de soccer. Cuando regresó a casa después de los Games, compro uno. Durante los siguientes seis meses, el acudía al gym cada domingo, tarde en la noche, cuando estaba vacío y se ponía a girarlo durante horas. Treinta giros, luego 60 giros contra reloj. Cien giros contra reloj. Se aseguraba de que si se presentará nuevamente, el estaría tan preparado como pudiera. De la misma forma Mat aborda todos los aspectos de su vida. Cuando estaba en la escuela, se podía pasar 10 horas en la biblioteca los sábados y leer libros de principio a fin. Cuando finalizaba un capítulo, si no podía recitar una simple formula o ley de memoria, regresaba el capítulo y lo volvía a leer.

Nadie ama los intervalos de remo, ni las sentadillas de máximo esfuerzo o estudiar durante 10 horas seguidas. Como diría Mat, esa mierda duele. No es nada divertido levantarte temprano y hacer cosas en las que eres malo, una y otra vez. Eso requiere tener muchísima determinación para comprometerte a ti mismo a ese tipo de tortura. Dado esto, no es sorprendente que la persona promedio no aspire a tener determinación; ellos aspiran al talento.

Por ejemplo, imagina a dos jugadores en un equipo de basquetbol universitario. Uno tiene un salto vertical de 43 pulgadas, puede meter tiros de tres puntos todo el día y práctica muy poco. La gente dice, “es innato; nació para hacer esto”. El otro jugador es el primero en llegar al entrenamiento todos los días; gana cada sprint durante el entrenamiento; es el mejor jugador defensivo del equipo; pelea cada rebote y no da por perdido ningún balón aunque se arriesgue a sí mismo. Él es un auténtico compañero de equipo; completamente dedicado, resiliente y comprometido.

Si les preguntas a 100 estudiantes universitarios a cual jugador prefieren, 99 de ellos dirán que prefieren al jugador con el talento dado por Dios. En nuestra sociedad, premiamos el talento por encima de todo lo demás, incluso aunque el talento nos evite ganar a largo plazo. Para ganar, tienes que ser talentoso, sí. Pero talento sin esfuerzo, sin dedicación, sin determinación, es solo potencial. El talento más las determinación es una combinación imparable.

La gente ve el talento, como el de Mat, pero no pueden ver el enorme esfuerzo que hay detrás de él. Si lo piensas detenidamente, la mera idea de “talento dado por Dios” deja al resto de nosotros sin oportunidad. Si tú no fuiste bendecido por una increíble habilidad o don en tu generación entonces no podrás alcanzar el éxito. Lo que la gente no ve es que detrás de cada persona talentosa que ha tenido gran éxito hay un enorme esfuerzo diario, horas de trabajo, un montón de dificultades y momentos de esfuerzo en soledad en mejorar pequeños detalles los cuales lo llevarán al lugar donde quieren estar.

El autor Daniel Coyle escribió un libro llamado “The Talent Code”, en el cual investiga la verdadera naturaleza del talento y como se relaciona con el éxito. En el libro, analiza a la gente normalmente considerada por la sociedad como fenomenalmente talentosa, y analiza cuanto trabajo y práctica está involucrada en sus logros. Por ejemplo, analiza a Mozart. Reconocido ampliamente como uno de los más grandes genios de la música de todos los tiempos, Mozart tenía un verdadero talento dado por Dios. ¿O no? Pero lo que la gente olvida o al menos no lo sabe, es que Mozart también era un esclavo de su trabajo. Cuando tenía 28 años, sus manos empezaron a deformarse debido a las miles de horas que pasaba tocando y componiendo. Ese es el elemento olvidado en el retrato de Mozart. Sí, él tenía un don que lo separaba de los demás. Sí, él nació en una familia de compositores. Sí, él fue el músico más completo que te puedas imaginar, uno quién escribió para todos los instrumentos y todas las combinaciones posibles. Sin embargo, poca gente, incluso aquellos con grandes dones, tiene la determinación que Mozart mostró a lo largo de su vida. Tal como Mozart escribió a un amigo, “la gente se equivoca al pensar que realizó mi arte de manera fácil. Te aseguro, querido amigo, que nadie ha dedicado más tiempo a componer que yo. No hay ningún maestro de música famoso al cual no haya estudiado a conciencia durante varias veces.”

La gente quiere reducir cualquier logro élite a la explicación común de “nació con ese talento”; les da una excusa la cual justifica porque ellos no están al mismo nivel. No quieren escuchar sobre las horas tras horas tras horas de paciencia, práctica meticulosa que la persona ganadora tuvo que realizar para estar donde está. La determinación con la que Mat busca la excelencia en todo lo que hace es la razón por la que un ex levantador de pesas sin aparente resistencia cardiovascular pudo ganar una carrera a campo traviesa de 7 kilómetros contra los hombres de mejor condición física del planeta.

 Y es por ello que se encuentra en la primera posición al finalizar el primer día de competencia.

Después de tres agotadores eventos en Aromas, los atletas regresan a los autobuses que los llevarán al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso a Los Angeles. Ha sido un largo día; para cuando regresen, habrán estado viajando y compitiendo durante 18 horas. Para la mayoría de los competidores, esto no es lo ideal, particularmente si el siguiente evento es nadar en la playa mañana temprano. Por esta razón, eso es grandioso para mis atletas. Mientras más difícil, mejor. Mientras más incomodos estén los demás atletas, más grande es nuestra ventaja. Para ilustrar este punto, Mat me envía un mensaje de texto desde el aeropuerto: “vuelo retrasado, no regresaremos antes de la media noche”.

Mientras lo estaba leyendo, llegó otro mensaje de él diciendo: “esto es bueno”.

Yo sonreí. Y pensé, “esté Mat es peligroso”.




   

Chasing Excellence - Capítulo 1 Compromiso


CAPITULO 1
COMPROMISO

La mayoría de la gente desperdicia las oportunidades, porque se presentan vestidas en ropa de trabajo y representan esfuerzo.
-      THOMAS EDISON

MARTES, 19 DE JULIO DE 2016
PLAYA DEL HOTEL MARRIOT EN MANHATTAN
CARSON, CALIFORNIA.

En la producción del documental de los CrossFit Games 2016, el comentarista Rory McKernan dijo que “ser un atleta de los CrossFit Games es básicamente una enfermedad mental”.

Bajo esta definición, entonces la playa del Hotel Marriot en Manhattan California, donde estamos comiendo ahora, es un manicomio. Los ochos atletas con mejor condición física del mundo están reunidos aquí, en la recepción del hotel de los CrossFit Games, para la recepción anual de bienvenida con la que inicia una larga semana para encontrar a la mujer y al hombre con mejor condición física.

Estoy aquí porque soy entrenador de tres de ellos – Katrín Davidsdottir, Mathew Fraser y Cole Sager. Ellos, al igual que cualquiera en esta habitación, son atletas profesionales. Desde hace 10 años, cuando los CrossFit Games se realizaron en un pequeño rancho al noreste de California, este deporte ha evolucionado de tal forma, que ahora es una ocupación de tiempo completo para aquellos quienes buscan alcanzar su mejor nivel físico. Lo que inició como una reunión de amigos en 2007 se ha convertido en un evento deportivo de clase mundial, sin paralelo en su grado de variedad, intensidad y rudeza.

Y por una buena razón – si la meta es encontrar legítimamente al mejor en condición física del planeta, la prueba debe ser como ninguna otra. Los CrossFit Games prueban cada habilidad física – fortaleza, velocidad, potencia, resistencia, coordinación, equilibrio, agilidad, precisión, flexibilidad y estamina. De verdad no hay ninguna otra prueba física como esa en el mundo. La gente ha comparado los Games con el Decatlón, carreras de ultra distancia o el Ironman, pero esos eventos miden solo algunas facetas específicas de la capacidad física humana; los Games prueban todas. Desde la resistencia en el nado en el océano hasta habilidades como caminar de manos, desde fortalezas que requieren esfuerzos máximos en levantamientos olímpicos hasta la estamina de los triatlones, desde la resistencia para correr un medio maratón hasta la explosividad de correr a máxima velocidad entre obstáculos, desde la gracia de la aros de gimnasia hasta la perseverancia de correr montaña arriba cargando sacos de arena, no hay ninguna otra prueba en el mundo que sea más ruda ni más brutal.

Ganar los Games es sumamente difícil. Solo el 0.012 por ciento superior de los atletas del mundo compiten debajo de las luces brillantes cada verano para conseguir el título de “el hombre o la mujer con mejor condición física en el planeta”. El proceso de calificación inicia en el invierno con el “Open”, durante cinco semanas, cinco entrenamientos para competir se llevan a cabo en los gym afiliados y en los garajes alrededor del mundo.  En el 2016, 302, 000 personas de 120 diferentes países participaron. Los cuarenta hombres y las cuarenta mujeres con mejores marcas de 8 regiones avanzaron a la siguiente etapa, los Regionals, los cuales tienen lugar durante tres días en Mayo. Solo los cinco mejores hombres y las 5 mejores mujeres de cada región avanzan a los Games, los cuales se realizan cada año a finales de Julio.

Ganar los CrossFit Games requiere de mucho compromiso, el cual es difícil de entender para la mayoría de las personas. Los atletas en el más alto nivel de nuestro deporte entrenan de 5 a 10 horas al día, durante todo el año, para enfrentarse a una semana de competencia. Ellos se comprometen a sí mismos con una vida de llena de disciplina, privación, sacrificio y sufrimiento. Para ganar los Games, tienes que ser el mejor en todo y débil en nada. La carga de trabajo de estos atletas y sus capacidades físicas están reescribiendo, literalmente, los libros de fisiología del deporte; donde alguna vez se consideró imposible correr la milla en cinco minutos o levantar 500 libras, correr apenas arriba de 5 minutos la milla, hacer 50 dominadas seguidas o levantar 350 libras sobre su cabeza. Las habilidades físicas continúan mejorando cada año, los atletas buscan sus límites en cada faceta de sus vidas. Ellos pesan, miden y registran su ingesta de nutrientes. Tienen protocolos específicos para dormir. Asisten semanalmente con quiroprácticos, especialistas en articulaciones, terapeutas de masajes y terapeutas físicos. Tienen unidades personales de estimulación muscular que utilizan diariamente. Usan tanques de flotación para acelerar la recuperación.

Aun así, nada está garantizado. Incluso si tú maximizas todas esas cosas, probablemente no ganes los CrossFit Games. Cole Sager, un veterano de varios años en los Games quien termino séptimo en los Games 2015, casi no logra regresar este año. En el último evento de los regionales, él estaba en noveno lugar, cuatro lugares fuera de la calificación. Que pasara del noveno al quinto lugar en un solo evento era casi imposible; era una tarea insuperable. Es como regresar de una desventaja de 27 – 3 faltando tres minutos en el tercer cuarto del Súper Tazón (¡Go Pats!).

Es exactamente lo que Cole hizo. El evento final fue una batalla rápida e intensa con poco margen de error, y eventos como ese siempre tienen el potencial de sacudir bastante el tablero de posiciones. En un corto sprint de escaladas de cuerda sin utilizar las piernas y thrusters, Cole estaba súper conectado, volando y bajando por la cuerda, desafiando la gravedad y todos los thrusters los hizo sin parar. El gano el evento, supero a cuatro competidores, y obtuvo su pase a los Games 2016.


Después de la ceremonia de premiación de los Regionales del Oeste, fuimos a una comida de celebración post competencia. Cole, eufórico desde el dramático evento final, no pudo dejar de sonreír; pero creer que él dio su máximo esfuerzo en dicho evento podría dar un falso sentido de seguridad. Él tenía que aprender aún cual era el punto más alto de su capacidad. Para competir al límite de su potencial en los Games, el necesitaba cambiar su mentalidad, donde el esfuerzo era solo el inicio.

Le dije que él había estado practicando este deporte a un nivel amateur, y aunque se sentía realmente exitoso, el aún permanecía como un amateur. “¿Estás listo para convertirte en profesional? Si no lo estas, está bien. Irás a los Games, y lo harás bien. Pero si quieres ganar, te daré todo lo que tenga. Haré todo lo posible para que eso ocurra. Pero no lo haré a menos que tú también lo hagas. Si esperas estar ahí conmigo, sabrás lo difícil que será, pero estaremos juntos en ello”.

Cole es el tipo de persona que puede escuchar una retroalimentación dura y no la evita, no se defiende, no lo toma personal; el sólo escucha y después toma su decisión. Él estaba callado mientras yo le hablaba, escuchaba atentamente, su cabeza se balanceaba asintiendo. Cuando termine, él ya había tomado su decisión. Para el entrenamiento de verano se mudó a Boston, junto a Katrín y a mí. Durante los últimos meses, he visto a Cole entrenar más duro que nunca. Como resultado, el Cole sentado a algunos lugares de mí, es ahora un atleta que está completamente a otro nivel.

Mientras veo a los tres al otro lado de la habitación, se me ocurre, y no es la primera vez, lo diferente que lucen por fuera. Katrín, quien viene de Islandia, es como una verdadera princesa de Disney. Es una chica muy femenina – su cabello rubio platinado siempre luce perfecto y se asusta muchísimo con los insectos. Mat es de Nueva Inglaterra y luce más como un miembro de los ángeles del infierno – usa barba desaliñada, cabello café, muchos tatuajes y maldice mucho. Cole, en cambio, usa un corte perfecto, todo el tipo americano con el físico de un corredor defensivo profesional y la personalidad de un “Golden Retriever”. Esos tres no podían ser más diferentes, y aun así, poseen rasgos similares. Más allá de sus extraordinarias habilidades físicas, comparten una gama de actitudes y atributos que definen su éxito – disciplina, compromiso, pasión, confianza, persistencia, resiliencia, competitividad, entrenabilidad, mentalidad ganadora, humildad, hambre, dedicación, tenacidad y agallas.

Esforzarse y entrenar a un nivel de campeón no es para todos. No lo es. Hay mucho dolor, mucho sacrificio, muchas horas, la misma rutina monótona y minuciosa; hay mucho que pensar antes de ir en búsqueda de la perfección. No es sobre el talento. Todos en el nivel más alto de cualquier disciplina son talentosos. Es sobre el compromiso. Dado esto, no es tan difícil entender porque, para la mayoría de los atletas hospedados en el Marriott esta noche, estar aquí es el premio. Para la mayoría de la gente, llegar al máximo nivel es suficiente. Se dan una palmadita en la espalda, recogen su dotación de Reebok, y disfrutan la competencia. Ellos saben que no están al nivel para ganar, pero se pueden llamar a sí mismos “atleta de los Games”, una de las distinciones más venerables en este deporte.

Esto no es poco común y no es único de los CrossFit Games. Mucha gente se esfuerza mucho durante algún tiempo para alcanzar sus metas, y eventualmente llegan a un lugar donde se sienten cómodos. Tal vez no han alcanzado sus metas de largo plazo, pero han alcanzado un respetable 90%, y sienten que han cumplido todo lo necesario a buen nivel como para estar satisfechos. Ellos alcanzan un alto nivel de éxito en el campo que hayan elegido; ya sean contadores, doctores consumados, maestros o empresarios. Eso es grandioso. Es loable. Pero eso no es la excelencia.

La excelencia es maximizar todo lo que tienes en las categorías determinantes para alcanzar tus metas de largo plazo. Las categorías determinantes son diferentes en cada caso; para los atletas, dichas categorías son entrenamiento, nutrición, descanso, recuperación y mentalidad. Si eres un neuro-cirujano o un CEO, tus categorías deberán ser diferentes. No importa a que te dediques, es cuestión de preguntarte continuamente: ¿estoy haciendo todo lo que puedo para mejorar aunque sea un pequeño porcentaje de lo que soy ahora, no importa lo mucho que tenga que esforzarme, no importa lo mucho que tenga que dar, no importa cuánto tiempo requiera?

Observa el siguiente gráfico:



De un lado está la complacencia, y en el otro extremo esta la excelencia. Complacencia, en su límite más lejano, es cuando la gente se la pasa en el sillón. La gente complaciente no se preocupa por la excelencia, y no piensa que sea importante. La excelencia, por el otro lado, la conocemos bien; la reconocemos en lo mejor y más brillante de nosotros, aquellos que están en la cumbre de su actividad. Te está diciendo que no importa que tan difícil sea algo – tu darás todo lo que tengas para lograrlo.

El punto medio entre la complacencia y la excelencia es la competencia. Eso, te podría sorprender; la competencia es el punto que la mayoría de la gente se fija como meta. La mayoría de la gente se encuentra en algún punto alrededor de la competencia. Han conseguido algunas habilidades y aparente éxito; quieren ser buenos, pero cuando se enfrentan al trabajo requerido para ser grandiosos, se encojen de hombros, y dicen: mmm,,,, ya soy lo suficientemente bueno.

Nadie quiere estar en el extremo de la complacencia, la cual esencialmente es lo que se conoce en la vida como, el fondo. El fondo apesta. El fondo representa relaciones asquerosas, es batallar con trabajos que odias, infelicidad, adicción. La excelencia es donde todos queremos estar; es donde queremos emular a las súper estrellas. Es aspiración pura. Es donde la gente como Michael Phelps vive.

Si no piensas las cosas lo suficiente, si nunca lo tomas con seriedad, terminarás en algún punto alrededor del medio, con la vasta mayoría de los demás. La competencia, en sí misma, puede ser una montaña rusa de emociones porque en su nivel más básico de competencia, algunas veces triunfaras y otras fracasaras, estarás sujeto a las subidas y bajadas naturales de las circunstancias. Si tú eres un jugador de banca en la NBA, y en una temporada obtienes mucho tiempo de juego – y tal vez el tiro ganador del juego – podría ser un éxito enorme. Si fallas el tiro ganador, podrás haber perdido probablemente tu único tiro. Pero si eres Michael Jordan y fallas el tiro ganador, estarás decepcionado, pero no estarás llorando toda la noche. En el punto final de la curva de excelencia, estás seguro de quién eres y sabes de todo lo que eres capaz.

Mucha gente considerará este comportamiento y concluirá que se encuentra en el lado de la excelencia, simplemente porque trabajan duro y han alcanzado cierto nivel de éxito en algún campo en cuestión. Pero no es así como funciona. Solo porque estás trabajando duro no significa que estés comprometido, no en la forma en que está comprometido un campeón, y eso no es automáticamente igual a la excelencia. En ninguna parte esto es más visible que en los CrossFit Games. Como dijo acertadamente el comentarista de los CrossFit Games Sean Woodland, “no sabes lo bueno que tienes que ser tan solo para estar en los CrossFit Games”. El último lugar de los Games podría ser uno los seres humanos con mejor condición física que haya caminado en la faz de la tierra, pero aquí eso es relativo; comparado con los diez primeros lugares, su entrenamiento, nutrición, recuperación, descanso y mentalidad son meramente competentes. En los Games, ser de “clase mundial” es sólo el precio para entrar. Para ser competitivo, tendrás que ser mejor que “clase mundial”.

La excelencia requiere sentir dolor a corto plazo para obtener resultados a largo plazo. Es doloroso, en el corto plazo, levantarse a las 5:00 am para entrenar; es doloroso decirle que no a una galleta. Pero a largo plazo, esos hábitos te dan increíbles resultados. La complacencia es exactamente el escenario opuesto: ganancias a corto plazo a cambio de dolor a largo plazo. Por ejemplo, si postergas la alarma de tu reloj despertador, te sentirás muy bien en ese momento; tendrás cinco minutos más de sueño. Si lo haces a diario, tu productividad sufrirá a largo plazo. Como le digo a mis atletas, mucha gente trabaja duro; pero muy muy poca gente trabaja realmente duro.  

La gente que se encuentra en el punto final de la curva de excelencia está enfocada en resultados a largo plazo. La gente que triunfa en la vida, en los negocios, y en las relaciones está viviendo en un proceso que conduce a la excelencia; esa es la gente que se levanta temprano a entrenar, que le dice no a la comida chatarra, que le dedica tiempo al aprendizaje y al desarrollo de la conciencia. Se toman el tiempo para establecer lo que es importante para ellos y determina que hábitos los ayudarán a llegar a donde quieren. No se enganchan con el corto plazo. No lo subestimen – será difícil. Es una constante dedicación en formar los hábitos y valores que puede ser desoladora. Sin embargo, a largo plazo los beneficios serán inigualables.
Es más fácil decirlo que hacerlo. Doy la misma plática energética que di a Cole después de los Regionales a todos mis atletas antes de que se enlisten conmigo. Quiero estar seguro que entienden lo que significa dar el siguiente paso, intentar convertirse en un campeón, será mucho más difícil de lo que piensan. Tengo expectativas muy simples pero específicas de mis atletas y ellos conocen esas expectativas. Deberán mostrar voluntad para aprender, voluntad para invertir tiempo – tanto como sea necesario – para encontrar su mejor versión de sí mismos. Deben ser apasionados sobre querer ser los mejores. Deberán comprometerse con el proceso, todos los días.

El compromiso a este nivel significa concentrarse cada minuto de cada día con la finalidad de ser perfecto. Eso significa consagrarse a detalles que para otros no tendrían sentido. No te concentraras en los resultados de tu dedicación, sino en la dedicación en sí misma y en la persona en la que quieres convertirte. Aquellos que viven en este espacio no sólo representan el 20% superior; realmente son la crema y nata, el 1% superior del 1%. Los tres atletas que entreno caen en esta categoría. Katrín, Mat y Cole no entrenan todo el año solo para llegar a los Games y disfrutar el momento. Ellos están conmigo porque quieren saber lo buenos que pueden ser. Se levantan cada mañana con una meta en mente – ser mejores. Están aquí para ganar.

Como si leyera mi mente, el director de los CrossFit Game Dave Castro irrumpe en el salón. Después de unas bromas, él les dice a los atletas: “este año será el reto físico y mental más grande de los CrossFit Games. El décimo aniversario los llevará a límites que no sabían que tenían”, lo dice medio en broma, medio en serio. “Habrá momentos en los que estarán asustados”, continúa al completo estilo de Dave. “No querrán hacer algunas cosas que les pondremos hacer. Se cuestionarán porque están aquí.” Dave, un instructor consumado de Navy Seal, le encanta jugar estos juegos psicológicos. Con risa burlona el agrega, “si en algún punto están asustados o cuestionándose sus motivos, por favor, siéntanse libres para acercarse conmigo o con cualquiera del staff, y estaremos complacidos de sacarlos y ponerlos más cómodos, y habrán terminado su competencia.” Después de una ligera pausa para hacerlo más dramático, el concluye, “esto se trata de ganar los CrossFit Games. Si no vinieron por esa razón, deberían renunciar ahora”.


Después se da la vuelta y sale de la habitación.
Que empiecen los Games.
 


Chasing Excellence - Introducción


INTRODUCCIÓN
Caballeros, nosotros buscaremos la perfección, y la buscaremos incansablemente, aunque parezca que nunca la obtendremos. Y a lo largo del camino, en algún momento, nos daremos cuenta que ya somos la excelencia.
-      VINCE LOMBARDI JR.

Una vez al año, miles de fans muy peculiares arriban a Carson, al StubHub Center de California. La mayoría están bronceados, tatuados y vestidos de forma colorida. Comparten el mismo aspecto rudo y desalineado, pero no es lo único que tienen en común; es su físico lo que indica que son parte de una tribu más grande. Cada persona que está aquí es un atleta.

Así son los Crossfit Games – hogar de los fans más atléticos de la tierra.



Me encuentro sentado entre ellos, de hecho soy uno de ellos, en las bancas del complejo del campo de soccer del StubHub, esperando a que Katrín Davídsdottir entre al campo para el Evento 8 de los Crossfit Games 2016 – o como Katrín lo ha estado llamando aprensivamente durante todo el día, “nuestra rutina de escalada de cuerdas”. Es más o menos la mitad de la competencia, pero parecería ser nuestro examen final; es el reto físico y mental más grande que probablemente enfrente Katrín durante toda la semana.

Si tengo la oportunidad para elegir entrenar a un atleta con un talento por encima del promedio o a uno que es mentalmente fuerte, tal vez te sorprenda que elija al primero. No porque yo crea que el talento sea más importante, sino porque creo que tengo más capacidad de enseñar a alguien a ser mentalmente fuerte.  Durante los últimos 10 años de entrenar atletas hasta la cima de los deportes más demandantes en el mundo, he visto lo que la fortaleza mental le hace al talento. He visto como lleva atletas del montón al pódium. El hombre y la mujer que actualmente poseen el título de “mejor condición física del planeta” son mis clientes, y ambos deben sus títulos a una mentalidad en la que han trabajado arduamente. He entrenado atletas hacia seis campeonatos mundiales, y he aprendido que pocas cosas tienen tanto impacto en ello como la fortaleza mental.

Hay mucha confusión alrededor de lo que es fortaleza mental. Debido a esto, la gente tiene problemas al practicarla y mejorarla. La mayoría de la gente piensa que la fortaleza mental es algo con lo que naces – como los ojos azules o las pecas. Nada más alejado de la realidad. Podemos entrenar nuestra tendencia a la excelencia o a la debilidad, a la resiliencia o a la rigidez. En nuestro momento cumbre, la fortaleza mental puede cubrir las brechas que nuestro talento y nuestra práctica han dejado abiertas. Y eso puedo llevarnos a la parte más alta de una cuerda de 20 pies cuando nuestros pulmones nos queman, cuando nuestros brazos parecen de plomo, y la competencia nos está asfixiando.

Es un hecho que me encuentro algo ansioso mientras espero que inicie el heat de Katrín. El evento es llamado Climbing Snail (caracol escalador), consiste en tres rondas de 500 metros de carrera a alrededor del estadio de soccer, dos escaladas de cuerda, empujar 40 pies el caracol, seguido por dos escaldas de cuerda más – como lo describe un comentarista de los CrossFit Games, “ es una hermosa combinación entre lo divertido, lo miserable y lo desconocido”.

Lo desconocido es un sello distintivo de los CrossFit Games. Cada año, los Games introducen nuevos eventos y nuevos aparatos que prueban la habilidad de los competidores para adaptarse sobre la marcha. El año pasado, fue the Pig, un objeto que parecía un refrigerador de 580 libras que los atletas estuvieron girando por todo el campo.  El año antepasado, ellos corrieron cargando sacos de arena del tamaño de manteles para días de campo. Este año, es el “snail” – un cilindro de 400 libras relleno de arena y con líneas de color rojo. El Snail fue creado específicamente para este evento en los CrossFit Games – ningún atleta había entrenado con el antes, no hay Snails en el área de calentamiento, y no se permite tocarlos mucho antes de iniciar el heat.



El Snail es algo desconocido en este evento, pero no es lo único. También, las cuerdas para escalar son diferentes. En casi cualquier gym del mundo, las cuerdas abarcan desde el suelo hasta el techo, pero han sido recortadas para este evento. Las cuerdas cuelgan 5 pies sobre unos delgados cojines rojos, como cuerdas de utilería. Las cuerdas recortadas cambian el juego un poco – en vez de realizar una escalada de cuerda tradicional, lo cual pueden hacer la mayoría de los atletas hasta dormidos, tendrán que realizar una escalada de cuerda sin piernas antes de realizar la transición y poder utilizar sus piernas cuando alcancen la suficiente altura.



Esto será difícil para todos los atletas, pero es particularmente desalentador para Katrín. Las escaladas de cuerda han sido su principal rival desde 2014, cuando en el evento regional para calificarse a los Games, ella cayó al suelo en medio de un quiebre emocional, por lo que no pudo ganar su lugar a los Games.

Ahora, ese recuerdo me hace sonreír. Como suele ocurrir, Katrín ya probó su momento más oscuro, el cual con el tiempo, se convirtió en la mejor cosa que le pudo haber ocurrido – después de haberse perdido los CrossFit Games en 2014, ella se mudó a Boston a entrenar conmigo y terminó sorprendiendo a todos cuando gano los Games en 2015. Desde ese quiebre emocional en 2014, hemos trabajado incansablemente en su fortaleza mental (y en la fortaleza de la parte superior de su cuerpo) así que ella no volverá a estar en esa situación emocional nunca más.

Aun así, las escaladas de cuerda son un fantasma, algo a lo que hay que sobrevivir. Que hayan aparecido en este evento junto al Snail, solo aumenta la incertidumbre. Normalmente, sé cómo se desenvolverá Katrín en ciertos ejercicios, pero este no es cualquier ejercicio. La única cosa que sabemos es que no será muy cómodo – hay mucho riesgo/recompensa en un evento como este. Un error, especialmente en la escalada de cuerda, puede costar alrededor de un minuto, lo cual, en los Games, puede significar la diferencia entre 10 y 15 posiciones.

Estoy muy ansioso y emocionado mientras espero que inicie el heat de Katrín. Los Snails del heat anterior están literalmente por todos lados, como extrañas pacas de heno marcianas. Estoy sentado junto a Matt O´Keefe, el agente de Katrín y uno de mis amigos más cercanos. Nosotros miramos como un pequeño ejército de equipos de voluntarios batallan para colocar los Snails en su lugar de arranque. Los están empujando en equipos de dos – lo cual es un buen recordatorio de lo superhumanos que son estos atletas. Con muchos de ellos por todos lados, haciendo cosas extraordinarias casi sin esfuerzo, es fácil olvidarlo.

Finalmente, los atletas del Heat 2 entran al campo. Katrín está en el carril 13, justo en el centro. Desde donde estoy sentado, puedo ver su semblante endurecido. Sus cejas fruncidas; sus ojos entrecerrados. Sus dedos se mueven nerviosamente esperando por iniciar. Dave Castro, Director de los CrossFit Games, da la señal de 10 segundos. Kat se inclina hacia delante y agacha su cabeza.

Suena la señal de inicio, y veinte de las mujeres con mejor condición física del planeta entran al campo de soccer para tomar ventaja durante la corrida inicial. La parte de correr es terrible. Solo es un circuito de solo 500 metros, pero tiene subidas y bajadas por las escaleras inclinadas de los cinco pisos del estadio. Después del evento Patrick Vellner, un competidor canadiense de los Games, dijo medio bromeando, “es lo suficientemente largo para que empieces a perder la esperanza”.

No hay mucha distancia después de la primera carrera, todas las chicas pasan por las 2 escaladas de cuerda hasta el Snail, más o menos juntas. Desde donde estoy sentado frente a la línea de meta, es una imagen bizarra – las mujeres están ocultas detrás de los cilindros rojos, los cuales parecen que se mueven solos a través del campo. La segunda ronda de Katrín es conservadora; la mayoría de las atletas han establecido una presión constante sobre la actual campeona. Pero ella aún está midiendo el ejercicio y siendo inteligente. Yo relajó mis manos ligeramente. En la ronda tres, la ronda final, ella aprieta el paso mientras otras mujeres empiezan a cansarse – rebasa a cinco personas en la corrida final y regresa a su cuerda entre las líderes.

Katrín está esforzándose mucho al final de las dos escaladas de cuerdas, después trota hacia el Snail y queda en sexto lugar general. Ella levanta las manos en el aire y celebra como si ella hubiera ganado el evento. Ella terminó por delante de sus dos rivales más cercanas, Tía Claire Toomey y Sara Sigmundsdottir, lo cual es bueno para su posición en el tablero, pero eso no es por lo que ella está emocionada. Ella está emocionada porque su desempeño fue representativo de nuestro credo – ella se esforzó al máximo cada minuto en el evento y compitió con excelencia a pesar de la adversidad de movimientos desfavorables y no ser tan capaz físicamente como sus rivales.



Esta mentalidad, esta dedicación para competir con excelencia, es lo que hace resaltar a Katrín en el deporte CrossFit. Es la razón por la que es dos veces la mujer con mejor condición física del planeta. En un deporte donde las diferencias en habilidades físicas son casi inexistentes, Katrín se ha distinguido por tener una mentalidad incomparable.

¿Ella nació así? No.  Lejos de eso – hace dos años, Katrín tuvo una pequeña dosis de adversidad en los Regionales y terminó en el piso de competencia destrozada emocionalmente. Antes de ser dos veces campeona, Katrín era inmadura, débil emocional y mentalmente. La mentalidad que la ha impulsado al pódium en los CrossFit Games fue un comportamiento aprendido.

La mentalidad de un campeón no es un rasgo del carácter innato el cual tienes o no debido a tu ADN, destino, o por mera suerte. Estas son buenas noticias para todos nosotros. Eso significa, que a través de una verdadera y significativa práctica, nosotros podemos forjar y formar la mentalidad de un campeón y utilizarla para mejorar todo lo que sea importante para nosotros. Es de lo que se trata este libro: cómo puedes aprender la mentalidad que he usado para entrenar a atletas campeones y aplicarla en tu vida.

En los más altos niveles, todos son el mejor. ¿Cómo puedes convertirte en el mejor de los mejores?

Si eres un atleta de los CrossFit Games, es una pregunta a la cual deberías dedicarle una buena cantidad de tiempo. Cada competidor en los CrossFit Games es física y mentalmente formidable. Todos tienen áreas donde destacan un poco más o en las que necesitan esforzarse un poco más; pero en general, la diferencia en la habilidad física es insignificante. Así que, ¿Cuáles son los factores distintivos? ¿Cómo debes entrenar para mantenerte en la cima?

Cuando preparo atletas para los CrossFit Games, sigo una jerarquía descrita en la pirámide que se encuentra más adelante. Inicia con el desarrollo de la persona, de los rasgos de carácter necesarios para alcanzar un gran nivel. Estos rasgos de carácter permiten a mis atletas seguir un riguroso proceso diseñado para utilizar cada minuto de cada día hacia la mejora y el progreso. El proceso nos permite maximizar cada onza de sus habilidades, lo cual se convierte en la base para posteriormente darle forma a nuestra estrategia.




La mayoría de la gente se concentra en las dos de arriba – habilidad y estrategia. Si estás en un equipo de fútbol, habilidad es la fuerza y el trabajo de acondicionamiento físico en el gym y la práctica se realizará en el campo de juego. Se trata de incrementar tu velocidad, agilidad y poder. Se trata de correr más rápido 40 segundos e incrementar tu press de pecho. Para un equipo de fútbol, la estrategia es sobre ser mejor en el libro de jugadas; es una llamada de juego, desarrollar los planes de jugadas juego a juego, y ejecutarlos en el campo.

Las dos partes del fondo de la pirámide – persona y proceso – típicamente tienen menos prioridad. El proceso se trata sobre la definición de los aspectos que te pueden hacer un mejor ejecutante y maximizar tus capacidades en cada una de esas áreas con un auténtico compromiso,  el cual casi raye en la obsesión.
Comprometerse con el proceso es una parte crítica del éxito, pero no es una píldora mágica. No hay un solo paso gigante que te lleve de donde estás hasta dónde quieres estar. Si tú quieres un abdomen de lavadero, no hay nada que puedas hacer hoy para que tengas ese abdomen mañana. Si estás iniciando un negocio, no hay un paso fácil que te permita ir de 10 clientes hoy a 10,000 clientes mañana. No funciona de esa manera. La única cosa que funciona es esforzarte día y noche, hacer las cosas correctas una y otra vez. Como Tim Grover, entrenador personal de Michael Jordan y Kobe Bryant, dice en su libro “Relentless”, “no hay secretos, no hay trucos. Al contrario: si eres un atleta profesional o un chico emprendedor, o un chófer de autobús o vas a la escuela, es simple. Pregúntate donde estás ahora y donde te gustaría estar. Pregúntate que tienes que hacer para llegar ahí. Después diseña y ejecuta un plan para lograrlo.”

Piensa de esta manera: si fueras un robot, y cosas como dormir, relajarse, estrés, relaciones, deseos y tentaciones no fueran un factor, ¿cómo te programarías para alcanzar tus metas? ¿Cuánto tiempo deberías entrenar? ¿Cuál es la cantidad exacta de nutrientes que deberías consumir para energizarte? ¿Cómo te podrías recuperar? ¿Qué libros, que alumnos de alto rendimiento, y videos de juegos deberías estudiar? Sin importar el deporte o profesión que hayas elegido, el proceso es el mapa de ruta diseñado para llevarte desde donde estas ahora hasta dónde quieres estar en el futuro.

¿Y sabes qué? Es realmente difícil.

Nosotros no somos robots; somos humanos. Si fuera tan simple como escribirlo y colgarlo en el refrigerador, cualquiera podría ser un campeón. Comprometerse con el proceso requiere rasgos de carácter únicos – cosas como la perseverancia, resiliencia, responsabilidad, confianza, optimismo, perseverancia y pasión. Sin estos rasgos, es imposible seguir el proceso de un campeón, por eso es la primera característica en la que me enfoco cuando desarrollo atletas para los CrossFit Games – en el fondo de la pirámide: la persona.

Nosotros no nos enfocamos en el carácter como un aspecto meramente educativo. No necesito que mis atletas sean educados en la mesa mientras cenan; quiero que ellos ganen. Si no pensará que el carácter es un instrumento para ganar, no le dedicaría ningún tiempo ni esfuerzo. Pero lo es, por eso lo hago. En su extraordinario libro How champions think, el Dr. Bob Rotella, el renombrado psicólogo deportivo, dice esto sobre el carácter: “cualquiera que sea el campo del que se trate, he llegado a la conclusión que la gente más exitosa tiene algo que llamamos talento natural, pero no son complacientes con ellos mismos. Ellos tienen muchos de los rasgos de carácter que promueven la paciencia, persistencia y el trabajo duro. Sus talentos físicos son suficientes para persuadirlos de que pueden ser tan exitosos como quieran, pero solo si trabajan muy duro y se esfuerzan inteligentemente.”

De eso se trata este libro – la ciega e implacable búsqueda de la excelencia. Es la historia sobre la construcción de los atletas con la mejor condición física del mundo, al menos hasta los CrossFit Games 2016. Pero este libro no es sólo para atletas elite. Es para cualquiera que quiera convertirse en la mejor versión posible de sí mismo. No importa si eres un emprendedor que quiere sobresalir, o que trates de ser un mejor doctor, una mejor mamá, o un mejor entrenador de basquetbol de secundaria, este libro se trata de cómo te puedes convertir en el campeón en lo que sea más importante para ti.

Eso inicia con el compromiso.






sábado, 2 de diciembre de 2017

Chasing Excellence - Prefacio



PREFACIO

23 de mayo, 2014
Copenhague, Dinamarca.

Aunque ahora es difícil de imaginar, hubo algún tiempo en el que Ben Bergeron no era mi entrenador.

En 2014, durante los Juegos Regionales de CrossFit en Europa, no tenía ningún entrenador. Ya había estado en los Games dos veces antes. Me encontraba en la línea de salida esperando el inicio del Evento 5, estaba a punto de regresar a los Games por tercera vez. Estaba en primer lugar general, pero no me sentía así. Mientras miraba las cuerdas colgando al fondo del piso de competición, una abrumadora sensación de miedo me invadió. Este era el evento importante – el único que me podía dar o quitar mis posibilidades de calificarme a los Games por tercera ocasión.

El Evento 5 se trataba de 10 escaladas de cuerda sin utilizar las piernas, contra reloj. Eso era todo. No había ningún lugar donde esconderse. Era fuerte, atlética y me sentía confiada respecto a todos los eventos de los Regionales – excepto en ese. Las escaladas de cuerda siempre habían sido difíciles para mí. Cuando las practicaba en casa, no lograba terminarlas en el tiempo límite de 11 minutos. Y además, para asustarme más, observé como la mayoría de las mujeres en los 3 heats previos al mío lo habían terminado fácilmente. Hice cuentas – y me percaté que  si no terminaba este evento, no calificaría para los CrossFit Games ese año.

Tan pronto como estuve en la línea de salida, mi estómago se hizo nudos. Sonó la chicharra, y momentáneamente olvide mi miedo mientras la adrenalina aumentaba rápidamente mientras corría hacia la cuerda. Hice una escalada de cuerda y woah! – ¡sentía como si estuviera volando! ¡Me sentía estupenda! Salte sobre la cuerda tan pronto como me sentí lista e hice otra subida. Hasta ese momento iba todo bien – me estaba moviendo tan rápido como podía. Termine mi tercera y cuarta trepada y, wow, creí que lo haría muy bien en este evento.

Y después, todo cambió. Durante la quinta trepada, sentí un jalón en mis bíceps y el agarre en mis antebrazos empezó a desvanecerse. Pude realizar la trepada pero tuve que balancearme mucho y hacer pequeños jalones. Durante la sexta ronda sabía que estaba en problemas – la sexta trepada se llevó todo lo que me quedaba. Tuve que descansar más y más entre cada escalada, lo cual alimentaba mi creciente sentido del pánico; mire a mi alrededor y las otras atletas aún se movían continuamente para terminar el evento. Yo sabía que necesitaba más descanso, pero no pude parar, no me podía quedar atrás.

En ese momento no lo sabía, pero la séptima escalada cambiaría el resto de mi vida.

Casi logre terminarla – no estaba a más de dos pies de lograrlo. Todo me ardía, pero tenía que llegar hasta arriba. Cada escalada de cuerda era muy valiosa. No podía fallar en esa. Estaba tan cerca – todo lo que tenía que hacer era estirarme y tocar el travesaño con una mano. Sentía que no estaba ahí, pero tenía que intentarlo. Tenía que estar ahí. Por favor, que estuviera ahí. Lo intente y di todo lo que tenía, pero no lo logre. Resbale por todo la cuerda, las palmas de ambas manos se quemaron por el rozamiento, los costados de mis dedos me ardían.

Caí sobre mis rodillas, escondí mi rostro entre mis manos y empecé a llorar, justo ahí en el piso de competición. Aún quedaban más de tres minutos para terminar el evento, pero yo ya me sentía como si hubiera fracasado. Mi cabeza estaba por todos lados. Yo sabía que si no hacía esta escalada y terminaba el evento, no calificaría para los CrossFit Games. El pensamiento fue tan devastador, aún se siente como si no hubiera pasado ya. Fue en eso momento cuando supe que no lo lograría y estaba destrozada. Me rendí. Después del evento, caí del primer al sexto lugar en el tablero de posiciones – lo cual me dejo fuera de los Crossfit Games.

Ben Bergeron no era mi entrenador en esa ocasión, pero ya había trabajado con él algunas veces, y éramos amigos. Después de no calificar para los Games, recibí un mensaje de texto de él. “Sé que no lo ves ahora, pero esto es lo mejor que te pudo haber pasado”. ¿La mejor cosa que me ha pasado en vida? Estaba tan enojada con él. ¿Cómo podía decir eso de algo tan devastador para mí? Me tomó una semana responder su mensaje. Ahora recordamos es mensaje y nos reímos… porque él tenía razón.

Después de los Regionales, tuve mucho tiempo para la auto – reflexión. Podría ser que me perdí los Games porque falle físicamente. Pero sabía que eso solo era una parte de la historia. Sí, mis escaladas sin utilizar las piernas necesitaban trabajarse más. Pero también mi mente. Al final del año, empecé a trabajar con Ben como mi entrenador de tiempo completo. Me mude de Islandia a Boston para entrenar con él en su gym, el CrossFit New England (CFNE).

Al principio, adoptar los conceptos de Ben fue como aprender a escribir con mi mano izquierda. Su enfoque hacia todo era algo muy diferente a cualquier cosa que yo hubiera experimentado. CFNE era un gym, pero se sentía más como una especie de fraternidad universitaria. En una ocasión, después de una sesión de entrenamiento particularmente frustrante, me arranque mi faja, la lance lejos, y salí furiosa. Ben me dio un minuto, después fue hacia donde yo estaba. Con su usual calma estoica, se acercó y me dijo, “así no hacemos las cosas aquí.” Inmediatamente me di cuenta que a lo que él se refería en realidad era – así no es como nos comportamos aquí.

Así es como son las cosas con Ben. Él se concentra en desarrollar el carácter, porque él cree que mejores personas hacen mejores atletas. En aquellos primeros meses, hablamos de cosas como el tener una mentalidad positiva y mantener el control como  una manera de reaccionar ante cualquier evento, ya sea que se tratará de fallar una “squat clean” o derramar café en mi auto. Observé lo mucho que él amaba y se preocupaba por su familia, de sus amigos y de los miembros de su gimnasio. Solo estando cerca de él, aprendí a creer en mi misma mientras mantenía los dos pies en la tierra. Frecuentemente, Ben hablaba sobre la mentalidad – antes de los entrenamientos, después de los entrenamientos, y a veces, durante los entrenamientos. Me enseñó en que concentrarme, y que ignorar. Vivía con su familia en aquella época, así que hablábamos sobre mentalidad incluso cuando no estábamos en el gym – en el auto, durante la cena, en todos lados.

Con el tiempo, me empecé a empapar de ello. Me ponía más atlética cada día, pero el verdadero crecimiento estaba ocurriendo entre mis oídos. Hicimos thrusters, y pull ups y muchas escaladas de cuerda, pero en lo que realmente nos concentrábamos era en mi mentalidad. Gracias a Ben, me estaba convirtiendo en una mejor persona. Al principio fue sutil, pero después fue imposible de ignorar el hecho de que – mientras más crecía en mi carácter, más mejoraba como atleta.

Es imposible pasar tiempo con Ben sin convertirte en una mejor persona. Además de mi abuelo no hay nadie que yo conozca que viva con más integridad. Ben siempre hace lo correcto. Él sabe lo que es más importante para él, y tiene valores inflexibles respecto como vive, respira y enseña a otros. Una de las primeras cosas que notas cuando entras a CrossFit New England es – la forma en la que todos miran a Ben. Una vez que el empieza hablar, todas las miradas están sobre él. Los atletas, competidores, y los miembros regulares le prestan la misma atención. Sin exigirla, él tiene toda la atención en el salón.

La gente busca y sigue a Ben por el ejemplo personal que él representa. Él trabaja durísimo, más tiempo y de una forma más inteligente, y es más dedicado, apasionado, orientado a los detalles y entusiasta que cualquiera que haya conocido. Él vive en una constante búsqueda de la excelencia y lidera con el ejemplo durante cada segundo de cada día. 

Desde muy al inicio, los estándares de Ben por la excelencia me hicieron esforzarme más. Sé que no soy la única; creo que cualquiera que viene a entrenar con Ben entiende: “Wow, ahora ya lo sé, con que eso es trabajar duro”. Creía que ya sabía lo que era trabajar duro antes, pero Ben me enseño la diferencia entre poner mucho esfuerzo en algo y dar todo lo que tengo en algo. Él hace esto muy sutil y calladamente. Ben nunca dice mucho. Él escoge sus palabras cuidadosamente, así que si alguna vez obtienes un “buen trabajo” o  un “bien hecho”, sabes que hiciste algo especial. Lo que hace a Ben tan único es que te lleva a dar lo mejor de ti sin ninguna presión. “sin presión” suena fácil, pero – dar lo mejor de ti demanda de todo de lo que eres capaz, y dar todo de lo que eres capaz es muy difícil. Ben nunca espera de mí, o de cualquier otro atleta, más de lo que somos capaces, pero el siempre espera que demos todo lo que tenemos. Eso fue lo que me engancho al principio. Fue el reto de entregar constantemente lo mejor de mí, a cada momento.

El proceso es algo en lo que Ben pone mucho énfasis, pone más atención en el esfuerzo que realizó, más que en la cantidad de peso que levanté o lo rápido que lo hice. Fue durante mi primer año de entrenamiento con él que me enamore del proceso. Respondía a las ideas de Ben, su entusiasmo, su energía. Empecé a entender el reto de despertar cada día con la idea de ser mejor. Aunque me mudé al otro lado del mundo con la meta de regresar a los CrossFit Games, Ben y yo nunca hablamos sobre los Games. Nunca hablamos sobre calificar, nunca hablamos sobre el top ten, y ciertamente nunca hablamos sobre ganar. De lo que hablábamos fue de dar todo el esfuerzo en cada momento de cada día, y convertirme en la mejor persona que pudiera ser.

Recuerdo la primera vez que realmente entendí lo que eso significaba. Fue durante los CrossFit Games de 2015, justo antes de un evento de escalada de cuerda – un evento que era mi debilidad, aquel que me alejó de los Games el año anterior. Estaba nerviosa; sabía que las otras competidoras serían más rápidas que yo. Yo había estado haciendo bien las cosas en todos los eventos hasta ese momento – de hecho, estaba en primer lugar del tablero de posiciones. Eso significaba que tenía que vestir la playera de líder. Por supuesto, pensé que como yo estaba usando la playera de líder, todas las miradas estarían sobre mí, lo cual me hizo sentirme mal. Perfecto, empecé a asustarme y me puse a llorar en el área de calentamiento.

En aquel momento de miedo, ansiedad y frustración, recuerdo decirle a Ben, “por favor solo di algo; lo que sea.” El me miro y me dijo que la playera de líder no importaba. Él dijo, nosotros no lo hacemos por el tablero de posiciones. Es sólo un tablero sin significado a medio fin de semana, y tú siempre darás todo lo que tienes, sin importar en qué lugar del tablero estés. Él me recordó lo mucho que trabajamos las escaladas de cuerda. Y realmente habíamos trabajado mucho en eso, de hecho, trabajamos casi todos los días en la escalada de cuerda desde que empecé a entrenar con él. Me recordó lo mucho que había mejorado en mis escaladas y fue capaz de cambiar mi mentalidad de estar nerviosa sobre lo rápidas que serían las otras chicas a una mentalidad de estar emocionada para salir y demostrar lo mucho que habíamos mejorado con las escaladas de cuerda. Él dijo, “solo somos tu y yo ahí afuera”. “No es diferente a estar en el gym en casa”.  Dijo que solo tenía que salir y hacer una escalada de cuerda. Y yo pensé: yo puedo hacer eso. Luego él dijo “después de la primera escalada, descansa hasta que te sientas lista”. “Después haz una más”. Eso no parecía tan difícil. Dos escaladas de cuerda, esa se convirtió en mi meta.

Recuerdo vívidamente cuando estaba en el gran campo de fútbol soccer, mirando hacia las cuerdas. Solo hice lo que Ben dijo, y sentí como la confianza llegaba a mí. Siempre había tenido la voz de Ben en mi cabeza, pero ahora venía desde dentro de mí no desde fuera. Termine haciendo 3 escaladas de cuerda en aquel evento. Termine dentro del tiempo límite, termine en lugar 15, y perdí la playera de líder, pero no me importo. Fue el momento más feliz que había tenido en toda la semana de los Games – por primera vez, había entendido que al maximizar mi potencial podía “ganar”, incluso aunque técnicamente eso no se reflejará en el tablero de posiciones. Sí, claramente estaba compitiendo contra otras mujeres – pero dentro de mí, no estaba compitiendo con otras. Yo estaba compitiendo contra la mejor versión de mí misma. No puedes ser mejor que la mejor versión de ti misma.

Ganar los Crossfit Games 2015 fue un momento primordial en mi relación con Ben – no porque ganamos los Games, sino porque en ese momento se validó por completo nuestra forma de entrenar en general. No es sobre las grandes metas. No es sobre la confianza de ser capaz de hacer algo y decirlo en voz alta. Es sobre la concentración y la dedicación en cada tarea que tengas a la mano, no importa que tan pequeña, se trata de dar lo mejor de ti en cada momento. Ben y yo nos referimos a ello como si estuviéramos en la playa. No miramos la playa entera; nosotros nos enfocamos en cada grano de arena. Nosotros solo miramos un grano de arena a la vez,  y ese grano de arena tiene nuestra completa atención. Después de un día entero de concentrarnos en un grano de arena, dejamos la playa. Ahí es cuando miramos la playa por completo. Ahí es cuando miramos la belleza de todo y reflexionamos sobre ello.



Además de mis abuelos, no hay nadie en este mundo que tenga más impacto en mí que Ben Bergeron. No hay un día que no piense lo afortunada que soy al haber terminado en Nueva Inglaterra con Ben como mi entrenador. He crecido mucho como persona gracias a él, y los rasgos de carácter que él me ha ayudado a desarrollar como – gratitud, humildad, dedicación, positividad, equilibrio, concentración, resiliencia, y el anhelo por mejorar continuamente – tienen más que ver con las cosas importantes en mi vida que con los CrossFit Games. Cuando mi carrera atlética se termine, cuando mis medallas de oro estén llenas de polvo y la competencia sea solo un recuerdo, seré, así como muchos otros, la persona que soy ahora gracias a Ben Bergeron. No importa a donde me lleve la vida, las lecciones de Ben serán siempre parte de mí. Cuando tenga mi propia familia, pienso transmitirles esas lecciones.

Ben y su familia se han convertido en mi familia, y espero que tenga la oportunidad de hacer una fracción de lo mucho que ellos han hecho por mí. Por Ben siento un gran amor y admiración. Su amistad, sabiduría y amabilidad son regalos que atesoraré por siempre.

KATRIN DAVIDSDOTTIR,
CAMPEONA DE LOS CROSSFIT GAMES 2015 & 2016